
Cumplida la misa en cuerpo presente de Renato Alonso Aguirre González se cumplió con un evento protocolar por parte de las autoridades presentes donde hicieron una guardia de honor, así la entrega de órdenes Post mortem al insigne «Poeta Diamantino» por parte de los tres niveles del poder ejecutivo.
La primera Guardia de honor estuvo integrada por el ministro Miguel Pérez Pirela junto a su esposa, así como el Gobernador Luis Caldera y la primera dama Roselyn López de Caldera.

Luego correspondió el momento al alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino junto a la primera dama Ana Clara Di Martino, la presidenta del Consejo Legislativo, Magdely Valbuena, el alcalde de San Francisco Héctor Soto y la presidenta del Concejo Municipal de Maracaibo, Desiree Fernández.
Cumplido el ceremonial se dio paso a la entrega de las órdenes emanadas por los máximos representantes del poder ejecutivo Nacional, Regional y Municipal de Maracaibo.
Pérez Pirela al expresar sus palabras en nombre de la presidenta Delcy Rodríguez, dijo que ella personalmente había enviado una carta la cual prefirió entregar en sus manos a la viuda de Renato y sus hijos que le sobreviven.


El vicepresidente sectorial de Comunicación y Cultura hizo entrega de la Orden Francisco de Miranda en su primera clase por la labor cultural que ponen el nombre del Zulia en el máximo pedestal llevando a la gaita a sobresalir en toda Venezuela.
La Gobernación del Zulia, mediante decreto emanado por el primer mandatario Luis Caldera, confirió la Orden Lago de Maracaibo, con su gran collar, para exaltar a quien dedicó su vida a componer excelsas gaitas para retratar el Zulia y ofrendar a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá su más excelsa musa divina.
Y por parte de la Alcaldía de Maracaibo, mediante decreto 020-2026, el alcalde Giancarlo Di Martino entregó la Orden Honor al Mérito Civil 8 de septiembre.


Temas para la posteridad
Cumplido el protocolo, los restos mortales fueron sacados en hombro por un grupo de Servidores de María que lo condujeron hasta la Plazoleta donde se encontraban sobre la tarima el grupo Los Chiquinquireños.

Este grupo que formó únicamente con la intención de que lo exponentes más curtidos de la gaita zuliana pudieran ofrendar con música a la Patrona de los Zulianos, estaba allí entonando sus composiciones mas excelsas que hoy son un tributo inmortal.

Allí bajo el inclemente sol maracaibero se cantaron esas canciones especiales y que el pueblo las llevará por siempre en el corazón.
Por: Edgar Bolívar / Fotos: Herminio Bejarano

