domingo, enero 18

Los planes de Trump para Groenlandia amenazan con alterar para siempre el Ártico

Científicos y expertos internacionales coinciden en que la región ártica se encuentra en una situación especialmente delicada por la amenaza del cambio climático y la presión de explotar sus vastos recursos naturales. Ahora la crisis de Groenlandia provocada por las pretensiones de anexión del presidente de EEUU, Donald Trump, puede alterar para siempre el medio ambiente y la vida de los indígenas inuit del Ártico.

Este sábado, Trump, volvió a insistir en que Groenlandia tiene que pasar a manos estadounidenses para «preservar la paz y la seguridad globales».

Por otra parte, algunos de los socios europeos de EEUU rechazaron este sábado la amenaza de Trump de imponer nuevos aranceles del 10 % a todos los productos de los países que han enviado tropas a Groenlandia como expresión de su compromiso con esa isla ártica y con Dinamarca, de la que depende.

A su vez, Trump dejó entrever que, en caso de que EEUU se haga cargo de Groenlandia, que en la actualidad es una región autónoma integrada en el Reino de Dinamarca, su primer objetivo será su militarización para que juegue un papel fundamental en la Cúpula Dorada, el sistema antimisiles balísticos que Trump quiere desplegar para proteger Norteamérica.

«Ahora, con la Cúpula Dorada y los sistemas de armas modernos, tanto ofensivos como defensivos, la necesidad de adquirir (Groenlandia) es especialmente importante. Centenares de miles de millones de dólares están siendo gastados en programas de seguridad que tienen que ver con la Cúpula, incluida la posible protección de Canadá».

«Y este brillante pero muy complejo sistema solo puede funcionar a su máxima potencia y eficiencia, por cuestiones de ángulos, límites y delimitaciones, si este territorio queda incluido en él», escribió Trump en su red social.

El aventurero José Trejo, uno de los principales expertos españoles del Ártico y que reside durante largas temporadas del año en Groenlandia, advirtió en una entrevista con EFE del riesgo que los planes de Trump suponen para la región.

«El Ártico es una región que está en una situación muy delicada porque es un ecosistema muy frágil. Cualquier tipo de intervención humana, de actividad industrial, de actividad militar, de actividad económica, de extracción de recursos, de transporte, etc., tiene un impacto enorme», dijo.

«Así que cuando hablamos de una carrera por el control del Ártico, hablamos de más presencia militar, hablamos de más infraestructura, hablamos de más transporte marítimo, hablamos de más explotación de recursos naturales. Y todo eso tiene un impacto directo sobre el medio ambiente», añadió.

En Groenlandia viven unas 57 mil personas, en su mayoría inuit, los indígenas del Ártico que han vivido en un relativo aislamiento por las circunstancias geográficas y ambientales del territorio.

Muchos temen que la llegada a la isla de miles de personas, ya sean militares, trabajadores o turistas, en caso de que Trump finalmente obtenga la posesión del territorio, tenga un impacto devastador en la cultura de los inuit.

«La población indígena vive de la naturaleza, de la caza, de la pesca. Y cuando hay una presión externa, más presencia militar, más infraestructura, más actividad industrial, eso afecta a su modo de vida, a su cultura», explicó Trejo.

«Y además, en particular en Groenlandia, hay un problema muy grande con el tema de la minería. Se ha encontrado oro, piedras preciosas, grafito, tierras raras, uranio… Esto atrae a empresas extranjeras. Todo esto puede crear un choque cultural enorme porque en Groenlandia las poblaciones son pequeñas», añadió.

Trejo pone como ejemplo el caso de una localidad de unas mil 700 personas en cuyas cercanías se localizó un yacimiento de uranio. Su explotación iba a requerir el establecimiento de un campamento con mil mineros.

«Sobre una población de mil 700 habitantes. El contacto cultural va a ser tremendo. Va a haber muchísimos problemas», concluyó.

Por: EFE