viernes, febrero 6

Los aterradores crímenes de alias “Maracucho”, pandillero que tomó las riendas de “Los Satanás”

El nombre de Aderbis Segundo Pirela Pirela es sinónimo de terror. Este joven de apenas 29 años fue el encargado de asumir la comandancia de la banda trasnacional conocida como “Los Satanás”, una fracción del Tren de Aragua, tras la captura del temido José Manuel Vera Sulbarán, en noviembre de 2023. Pirela, conocido con el alias de “Maracucho”, fue detenido en marzo de 2024 mientras intentaba cruzar la frontera de Texas, Estados Unidos, con total aparente facilidad, ayudado por varios colaboradores de la banda Los Satanás.

SEMANA revela en exclusiva detalles del escrito de acusación que será presentado por la Fiscalía General de Colombia el próximo martes 18 de marzo en contra de Pirela por los delitos de homicidio agravado, extorsión, y fabricación, tráfico, porte de armas de fuego.

Los delitos no son nada menores. El ente investigador tiene pruebas documentales y testimoniales que lo vinculan con varios hechos delictivos en Bogotá, entre los que se encuentran miles de extorsiones a comerciantes y gerentes de supermercados, asaderos, frigoríficos y fruvers principalmente en el barrio El Amparo, en la localidad de Kennedy, reseñó Semana.

Así como una docena de asesinatos selectivos en dicho barrio con el fin de ampliar el poder de la banda en el microtráfico. Varios testigos, que prefirieron el anonimato por el riesgo de atentados en su contra, aseveraron que Maracucho siguió con la terrible práctica de retener y torturar a integrantes de bandas contrarias.

De la mente de Maracucho habría salido el atentado con una granada a un motel ubicado en el barrio Venecia, en el sur de Bogotá, en hechos registrados el 16 de octubre de 2023. Este acto, según revela el escrito de acusación, se presentó como retaliación por el no pago de una extorsión.

En el documento, que será presentado por la Fiscalía, se advierte que fue alias Maracucho el que ordenó el asesinato de un comerciante el 15 de octubre de 2023, en el barrio El Amparo, lugar donde Los Satanás fijaron su centro de operaciones, torturas, cobros, extorsiones y tráfico de drogas.

El crimen estaría relacionado con la búsqueda de poder en la zona. Sin embargo, el documento no ofrece mayores detalles de los móviles que llevaron a Maracucho a ordenar el crimen.

La acusación finaliza con los cargos por porte ilegal de armas en contra de Pirela, poniendo de presente las alianzas criminales que firmó con organizaciones que delinquen en la frontera para conseguir todo tipo de armamento.

 

Por Agencia