miércoles, septiembre 9

LIV Golf se declara en bancarrota y reporta deudas superiores a los $500 millones de dólares

La burbuja del golf parece haber reventado. El proyecto de Arabia Saudita, LIV Golf, solicitó protección judicial por bancarrota el pasado martes en Nueva Jersey con más de $500 millones de dólares en deudas.

La medida buscaría reactivar la liga sin financiación saudita, cuyo Fondo de Inversión Público cortó de forma abrupta este año. El torneo final fue el mes pasado en Indiana.

De acuerdo con la agencia Associated Press (AP), cuatro proveedores ya han presentado demandas por falta de pago de sus servicios.

Por su parte, LIV Golf indicó que ha acordado un plan de reestructuración con BC Partners como fuente principal de su capital.

Este proceso nos da la estructura y el tiempo para perseguir una transacción histórica y comenzar el próximo capítulo de LIV Golf”, manifestó Scott O’Neil, director general, en un comunicado de prensa.

En este sentido, O’Neil señaló que “LIV Golf 2.0” presentaría a los jugadores como dueños mayoritarios en un calendario reducido.

En una carta a los aficionados de LIV Golf, O’Neil informó que el nuevo formato ampliaría el tamaño del field de 57 a 75 jugadores e introduciría por primera vez un corte a 54 hoyos. También habría eliminatorias los lunes.

Asimismo, el directivo explicó que la conformación de los equipos se realizará con base en las nacionalidades. De este modo, LIV seguiría aprovechando algunos de sus mercados más exitosos en Australia, Sudáfrica y Asia.

LIV Golf se acogió al Capítulo 11, la modalidad de quiebra que permite reorganizar la empresa y seguir operando mientras el tribunal supervisa cada movimiento, incluido pedir dinero nuevo para mantenerse a flote.

La organización informó que el Fondo aportará $49,6 millones de dólares en financiamiento de deudor en posesión (DIP), sujeto a la aprobación judicial. Ese dinero es el que permite que la empresa siga funcionando mientras atraviesa el proceso.

Además, BC Partners L.P., su brazo de crédito en el Reino Unido, y otros inversionistas minoritarios ofrecerán el financiamiento de salida, el que se usa para relanzar la operación una vez que el tribunal autorice la reestructuración.

LIV asegura que su objetivo es salir de la bancarrota y activar su nueva versión en 2027. “Ahora es el momento de entrar en la siguiente fase de LIV Golf”, afirmó O’Neil en su carta.

Hoy dimos un paso importante hacia adelante para llegar allí. LIV Golf ha entrado en un proceso de reestructuración supervisada por un tribunal que nos brinda el tiempo y el marco para abordar obligaciones financieras previas y completar una transacción que hará realidad la siguiente fase de la Liga”, explicó.

“Dicho de manera simple, este proceso está diseñado para construir un futuro más sólido y sostenible para LIV Golf”, añadió.

En sus orígenes, en junio de 2022, LIV repartió bonos de nueve cifras para atraer a figuras de la PGA.

Esta decisión generó un gasto de $5,000 millones de dólares antes de que el Fondo anunciara en abril que iba a desconectar el proyecto.

Tras haber acumulado una galaxia de estrellas del golf, no está tan claro que será desconectar su futuro profesional. Especialmente Jon Rahm y Bryson DeChambeau.

Rahm compite esta semana en el Abierto de Irlanda y le dijo a BBC Northern Ireland que aún tiene contrato con “LIV 1.0” y que está dispuesto a cumplirlo. “Como dije, el tiempo lo dirá”, afirmó.

Por. Agencia