
El papa León XIV denunció este jueves el «enorme» aumento en el último año del gasto militar en el mundo y en particular en Europa y pidió que no se llame «defensa» a un rearme que, entre otras consecuencias, enriquece a élites «indiferentes al bien común».
«No llamemos ‘defensa’ a un rearme que incrementa las tensiones y la inseguridad, empobrece las inversiones en educación y sanidad, socava la confianza en la diplomacia y enriquece a élites indiferentes al bien común», manifestó el papa en un discurso pronunciado en la Universidad La Sapienza de Roma, donde cursó hoy una visita pastoral, reseñó EFE
Ante alumnos, docentes y autoridades académicas y religiosas, el papa lamentó que vivimos en un mundo «distorsionado por las guerras y los discursos bélicos» y disertó sobre la aplicación de las nuevas tecnologías en el ámbito militar.
«Lo que está ocurriendo en Ucrania, Gaza y los Territorios Palestinos, Líbano e Irán ilustra la evolución inhumana de la relación entre la guerra y las nuevas tecnologías, en una espiral de aniquilación», alertó.
En este sentido, Robert Prevost exhortó a «vigilar el desarrollo y la aplicación de la inteligencia artificial en los ámbitos militar y civil, para que no exima de responsabilidad a las decisiones humanas ni agrave la tragedia de los conflictos».
«El grito de ¡no más guerras! de mis predecesores, tan afín al rechazo a la guerra consagrado en la Constitución italiana, nos insta a forjar una alianza espiritual con el sentido de la justicia que reside en el corazón de los jóvenes, con su vocación a no limitarse a ideologías ni fronteras nacionales», dijo el papa.
Pidió a los estudiantes y a los jóvenes en general «ser artífices de una verdadera paz que desarme y que trabaje por la armonía entre los pueblos y por la protección de la tierra».
En sus palabras tras visitar esta universidad romana, el papa destacó que la Sapienza «se distingue como centro de excelencia en diversas disciplinas y, al mismo tiempo, por su compromiso con el derecho a la educación, incluyendo a quienes tienen recursos económicos limitados, personas con discapacidad, presos y personas que han huido de zonas de guerra».
León XIV puso como ejemplo y agradeció «enormemente» que la Diócesis de Roma y la Sapienza hayan firmado un acuerdo para abrir «un corredor humanitario universitario desde la Franja de Gaza».
En otro momento de su discurso, el papa expresó su preocupación porque en la actualidad «muchos jóvenes no se encuentran bien» debido al «chantaje de las expectativas y la presión del rendimiento» y lamentó que «es la mentira generalizada de un sistema distorsionado que reduce las personas a números, exacerbando la competitividad y abandonándonos a espirales de ansiedad».
«Precisamente este malestar espiritual de muchos jóvenes nos recuerda que no somos la suma de lo que tenemos, ni una materia aleatoria de un cosmos silencioso. ¡Somos un deseo, no un algoritmo!», exclamó.
A la comunidad docente, el papa recordó «que enseñar es una forma de caridad (…) al igual que rescatar a un migrante en el mar, a una persona pobre en la calle, a una conciencia atormentada. Se trata de amar siempre la vida humana, de valorar sus posibilidades, para hablar a los corazones de los jóvenes, sin depender únicamente de sus conocimientos».
«El conocimiento, de hecho, no solo es útil para alcanzar metas profesionales, sino también para discernir la propia identidad», subrayó el pontífice.
Por Agencia

