sábado, febrero 7

La verdad detrás del discurso de guerra

Todo ha sido mentira. Venezuela no produce drogas, produce petróleo y eso es lo que buscan, robárselo, como acaban de hacer con el tanquero en aguas internacionales. Los matones sueltos en el Caribe buscan perpetrar el robo de la historia, cogerse para ellos lo que pertenece al pueblo venezolano. Este macabro relato lo conocen muy bien los políticos venezolanos que están bajo las alas de Trump, del Departamento de Estado y de la ExxonMobil. Pero no les importa, siguen reclamando la invasión de su propio país por una potencia extranjera.

Son los mismos que han acompañado con su vergonzoso silencio la campaña de difamación contra Venezuela y los venezolanos, los mismos que dicen a los cuatro vientos que el 60 % de la población venezolana está dedicada al narcotráfico, creyendo que así son “mejores opositores”, o que con eso capitalizan el descontento de una población hundida en el alto costo de la vida y pésimos servicios públicos.

La única bandera que ahora muestran es que ellos son los amigos de Trump, que ellos tienen el apoyo de esas potencias que antes invadieron a Irak y que desde hace doce años mantienen un férreo bloqueo económico contra Venezuela. Nos echan en cara que tienen poder, mucho poder. Nos muestran que lo de “hasta el final” no era cuento, que están dispuestos a todo, a respaldar una guerra contra Venezuela, que mueran miles de compatriotas, a entregar el petróleo y el oro, que Venezuela sea propiedad de otro país, a todo, con tal de llegar al poder.

Por: Claudio Fermín