
La Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hizo un llamado urgente al Gobierno venezolano para que aplique de inmediato el método acordado para la fijación del salario mínimo, tras constatar que el mecanismo consensuado en el Foro de Diálogo Social sigue sin ejecutarse.
En su evaluación más reciente, la Comisión “urgió firmemente al Gobierno a que con la participación de las organizaciones de trabajadores y de empleadores interesadas procediera, sin demora, a aplicar el o los métodos acordados para la fijación de los salarios mínimos”. El señalamiento forma parte del análisis del Convenio 26, relativo a los métodos para la fijación de salarios mínimos.
Aunque el Gobierno informó que el 19 de enero de 2026 instaló el proceso de consulta para el salario mínimo de ese año y que se realizaron reuniones técnicas y plenarias, la OIT concluyó que estos pasos no se han traducido en decisiones efectivas. El método consensuado en 2023 continúa sin implementarse.
La Comisión también constató que el salario mínimo venezolano no ha sido actualizado desde 2022, pese a la inflación sostenida, lo que agrava el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores.
Cifras
Actualmente, el salario mínimo permanece congelado en 130 bolívares, que al tipo de cambio oficial del Banco Central de Venezuela —436,24 bolívares por dólar— equivale a 0,29 dólares mensuales. Este monto no solo resulta insuficiente frente al costo de vida, sino que además reduce casi a cero su incidencia en el cálculo de las prestaciones sociales, cuyo valor depende directamente del salario base.
El deterioro del poder adquisitivo se refleja con claridad en las cifras. De acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas‑FVM), la canasta alimentaria se ubicó en enero en 677,17 dólares.
A este panorama se suma la actualización estadística del Banco Central de Venezuela (BCV), que volvió a publicar cifras oficiales de inflación tras más de un año de silencio. Según el ente emisor, 2025 cerró con una inflación de 475,28 %, confirmando lo que ya anticipaban analistas y agentes del mercado.
Los primeros datos de 2026 muestran una aceleración aún mayor: la inflación anualizada hasta febrero se ubicó en 617,94 %, mientras que la acumulada en los dos primeros meses del año alcanzó 51,94 %, impulsada por un enero particularmente fuerte, con una variación de 32,6 %, seguido de un febrero de 14,6 %.
Por: Agencia

