
La Inteligencia Artificial (IA) «puede ayudar«, pero «si nos apoyamos demasiado en ella«, puede «atontar» y «quitar el alma«, opinó este jueves la cantante y compositora española Vicco, en la conmemoración en París del centenario de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC).
«En el caso de la música, al final escribimos de nuestras vivencias, experiencias», reflexionó en declaraciones a EFE la intérprete, que saltó a la fama con su participación en el Benidorm Fest de 2023, con la canción ‘Nochentera’.
Vicco (Tiana, 1995) fue una de las artistas invitadas este jueves por CISAC -organización creada en 1926 que representa a más de cinco millones de creadores, a través de 227 sociedades integrantes en 111 países- a dar su testimonio en un aniversario que vino profundamente marcado por el desafío que supone la IA para los derechos de autor y el modo de vida de los artistas.
«Todos nos tenemos que unir y luchar a favor de que esté un poco regulado«, manifestó la cantante catalana (cuyo nombre completo es Victòria Riba Muns), aunque no rechaza el uso de la IA como «ayuda» para buscar ideas o incluso para «desbloquearte«.
CISAC, que tiene su sede en París, celebró este aniversario con una Asamblea General a la que asistieron representantes de 135 sociedades de derechos de autor de todo el mundo, como la SGAE española, además de miembros de organizaciones internacionales como la Unión Europea, la Unión Africana o la Unesco y de artistas como la propia Vicco o el francés Jean-Michel Jarre.
También estuvo el cofundador del grupo sueco ABBA Björn Ulvaeus, quien preside CISAC y se encargó de abrir el evento dejando claro que la IA sería el convidado de piedra de la jornada, estructurada en torno a intervenciones de expertos y foros de debate sobre el futuro de los derechos de autor.
«El momento es especialmente crítico«, dijo a EFE durante el aniversario la directora general de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de España, Cristina Perpiñá-Robert, ya que la IA «expulsa al autor del sistema porque es imposible competir«.
«Cuando ha surgido una nueva tecnología, siempre ha habido una tensión con el respeto a los derechos de autor. Lo que pasa con la inteligencia artificial es que es la primera vez que es una tecnología que no solo utiliza obra (…), sino que llega a sustituir al autor«, razonó.
Frente a esta encrucijada, tanto la SGAE como otras organizaciones homólogas que integran CISAC reclaman regulación, empezando con el hecho de que «para el entrenamiento de las máquinas hay que pedir autorización a los autores, como para cualquier otro tipo de explotación«.
«No es nuevo, pero no se está haciendo«, lamentó Perpiñá-Robert.
También piden medidas de «transparencia«, tanto de cara a las grandes empresas de inteligencia artificial, que controlan los datos y los algoritmos, como de cara al público, para que exista un «etiquetado» que permita distinguir los contenidos de IA generativa.
Es un trabajo complicado, pero a nivel legislativo Perpiñá-Robert resaltó como ejemplo una iniciativa que se está planteando en el Parlamento francés para que se presuma que los modelos de inteligencia artificial han utilizado obras creadas por humanos, salvo que se acredite lo contrario.
«Esa inversión de la carga probatoria puede facilitar mucho la vida a las entidades de gestión y a los autores«, detalló la directora general de la SGAE, quien también valoró positivamente la postura del Gobierno español en esta materia y su apoyo al sector creativo defendiendo sus reclamaciones a nivel europeo.
Por: Agencia

