
El mundo del espectáculo perdió a una de sus guerras más discretas. Se trata de la actriz estadounidense Dee Freeman, rostro reconocido en producciones como Dexter, NCIS: Los Ángeles y Sistas, quien falleció recientemente a los 66 años, según confirmaron sus familiares. Lamentablemente, la actriz se enfrentaba a un cáncer de pulmón en etapa terminal.
Sus seres queridos compartieron la noticia en Instagram con palabras cargadas de amor: “Dee partió en paz, tras una lucha valiente e intrépida”. El mensaje destacó cómo la intérprete se conmovió al descubrir el cariño que despertaba en sus seguidores. “Ahora vuela con alas de ángel, siendo la fuerza de la naturaleza que siempre fue”, cerró el comunicado familiar.
Desirae L. Benson, su representante, rindió homenaje a una profesional excepcional: “Dee no solo era mi clienta; era una mujer de gracia, fortaleza y autenticidad poco comunes”. Incluso ante el diagnóstico más duro, mantuvo la dignidad como bandera. «Su poder silencioso imponía respeto sin exigir nada. Su legado perdura en cómo hacía sentir a quienes la rodeaban«.
Es importante resaltar que, nacida en Luisiana el 6 de junio de 1959, Freeman sirvió seis años en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos antes de recalar en Japón como locutora de radio. Su pasión por las artes escénicas la llevó primero al teatro y después a la pantalla chica. Su debut televisivo ocurrió en 1995 con Coach, de ABC. Desde entonces, su rostro se volvió familiar en series icónicas: Seinfeld, Expedientes X, ER, Six Feet Under, Bones, Shameless y muchas más.

