
Justin Verlander le puso fin este sábado a su carrera de 21 años en Las Mayores lanzando frente a su público en el Comerica Park, donde los Tigres de Detroit le regalaron un triunfo por 4-3 sobre los Piratas de Pittsburgh.
Sin posibilidades de avanzar a la postemporada por parte de ambos equipos, la jornada giró en torno a una sola persona: JV. El veterano lanzador de 43 años, que no pudo lanzar en todo el año prácticamente debido a las lesiones, pudo recuperarse a tiempo para tener un «último baile» con el equipo que lo hizo debutar en el mejor béisbol del mundo por allá en el 2005.
Y tuvo una buena actuación ante los más de 40 mil aficionados que colmaron el recinto para despedir a uno de sus ídolos. Lanzó 5.1 entradas en las que solo permitió cinco imparables, dos anotaciones, un par de jonrones y ponchó a seis rivales para marcharse sin decisión, detalla Unión Raido.
Una salida que fue más que emotiva, ya que luego de que AJ Hinch pusiera rumbo al plato para quitarle la pelota en el 6.º inning, apareció la hija del jugador para acompañarlo de regreso al dugout mientras era ovacionado por los fanáticos.
El futuro miembro del salón de la fama disputó 14 temporadas con los felinos y ganó un premio Cy Young junto a un MVP de la Liga Americana, aunque su cuota a deber fue la Serie Mundial, distinción que sí ganó en un par de ocasiones con Astros de Houston unos años después.
Además de estos argumentos para entrar a Cooperstown, también cuenta a su favor con los números, puesto que tiene un récord vitalicio de 266-159 con 3.33 de EFE y 3560 ponches, la octava mayor cantidad en la historia de las Grandes Ligas, según MLB.com.
Pese a que salió del cotejo dejando a su equipo en desventaja, la toletería fue capaz de revertir la situación en el 9.º episodio cuando, con el 1-3 en la pizarra, apareció un rodado impulsor de sacrificio de Kevin McGonigle y el jonrón dorado del novato venezolano Eduardo Valencia, que dejó en el terreno a Pittsburgh por 4-3.
Por: Agencias / Foto: Cortesía

