
El doctor Jean Morales, jefe de servicio de Oftalmología del Hospital Universitario de Maracaibo, alertó sobre el aumento de casos de cataratas en Zulia.
Morales explicó que la catarata es la opacificación progresiva del cristalino, siendo el envejecimiento el principal factor desencadenante, o sea la edad. «Lo normal es que las personas después de los 60 años desarrollen cataratas solo por el simple hecho del envejecimiento. Es decir, todos vamos a tener cataratas».
Señaló que si bien la edad es el factor más prevalente, existen otras condiciones que pueden acelerar su aparición. En niños, los factores suelen ser genéticos o hereditarios. En adultos jóvenes, el abuso de esteroides, enfermedades autoinmunes, miopía severa, procesos infecciosos y traumatismos pueden contribuir al desarrollo temprano de cataratas.
Durante una entrevista con el equipo de Foco Informativo, el especialista enfatizó que la miopía alta, por ejemplo, puede llevar a la formación de cataratas antes de los 60 años. A medida que la catarata avanza, la persona experimenta una pérdida progresiva de la visión, que se vuelve más severa hasta que la visión se pierde por completo.

Fue enfático al señalar que la única forma de curar la catarata es mediante cirugía, ya que no existe ningún medicamento que haya demostrado ser efectivo para revertirla.
Factores que contribuyen al aumento de cataratas en la región zuliana
El experto identificó varios factores que contribuyen al aumento de casos de cataratas en la región. Primero, la alta exposición a los rayos solares, “hay alta exposición a la luz ultravioleta sin protección adecuada, como lentes con filtro UV, es un factor significativo».
Segundo, mencionó un factor nutricional. Tercero, observan que casos post COVID-19 que utilizaron esteroides desarrollaron cataratas de manera más temprana.
Además, el director indicó que, según cifras internacionales, se estima que, por cada millón de habitantes, se presentan 6.000 cataratas al año. Para la región, esto se traduce en que en la región zuliana hay aproximadamente tres millones de persona, “entonces tendíamos un promedio de 18 mil cataratas anualmente, una cifra que el Gobierno y las instituciones aún no logran operar completamente a todas estas personas”.

“Por lo tanto, siempre hay un remanente quirúrgico que se va acumulando, porque la tendencia es que se vaya acumulando cada año. Por eso es que tenemos unas cifras tan altas en nuestro estado. A pesar de los esfuerzos, no hemos llegado a 18.000 cataratas al año. Probablemente por el sector público se estén haciendo unas 3.000 a 4.000 al año”, dijo.
Sobre la creciente demanda en la atención oftalmológica
Destacó que el sistema de salud se está adecuando a la demanda actual, con un “esfuerzo extraordinario” por parte de los entes gubernamentales para fortalecer la infraestructura y los servicios.
Señaló que el servicio de oftalmología del Hospital Universitario, «que estuvo temporalmente inactivo debido a un déficit de equipos, ya está funcionando nuevamente. Se espera que esta reactivación, junto con la colaboración de la Gobernación del estado y las alcaldías puedan reducir la demanda, y que contribuya a una disminución en la afluencia de pacientes el próximo año».
También habló sobre el cambio en la cobertura de los seguros privados. “Anteriormente, la población tenía mayor acceso a seguros privados que cubrían una parte significativa de la demanda oftalmológica”. Sin embargo, en la actualidad, muchos ya no incluyen procedimientos como las cirugías de cataratas en sus servicios, lo que obliga a los pacientes a recurrir a los hospitales públicos, generando una sobrecarga en el sistema.

En cuanto a las necesidades tecnológicas, el director no especificó carencias puntuales, sino que destacó la adecuación y el esfuerzo continuo para mejorar la capacidad operativa.
Recomendaciones para todos los pacientes
“Acudir a su oftalmólogo una vez al año. Al tener la catarata, tratar de operársela lo más pronto posible. Ya la tendencia de dejar que se madure no se utiliza con las tecnologías actuales, al contrario, mientras más blanda se opere la catarata, la recuperación es más rápida y el resultado visual es mejor y por supuesto menor clase de complicación», afirmó.

Por Lizaura Noriega/Fotografía: Herminio Bejarano

