martes, agosto 25

Informe revela las acciones del crimen organizado para reclutar cada vez más niños en Colombia

Para un niño en una zona rural de Colombia, el primer contacto con un grupo armado puede llegar a través de un teléfono. Puede ser un video en TikTok, un mensaje privado o una supuesta oferta de trabajo. También puede ocurrir en la escuela, durante un torneo deportivo o a través de otro compañero.

Así lo documenta un nuevo informe de Human Rights Watch publicado este lunes que expone cómo los grupos armados están recurriendo a esas estrategias para reclutar cada vez más niños, niñas y adolescentes en Colombia, reseñó CNN.

Según el reporte, llamado “Pensé que nunca volvería a ver a mi mamá”, después del acuerdo de paz de 2016 que condujo a la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), otros grupos armados y organizaciones criminales comenzaron a disputar esos territorios, especialmente en zonas rurales.

Un análisis de datos de la Defensoría del Pueblo realizado por HRW encontró que al menos 1.500 niños, niñas y adolescentes han sido reclutados desde 2021. Más de la mitad de los casos documentados se concentran en el Cauca y casi la mitad corresponde a menores indígenas, aunque los pueblos indígenas representan cerca del 4 % de la población del país, señala HRW. Más del 30 % tenían entre 10 y 14 años.

El informe se basa en 184 entrevistas con funcionarios, trabajadores humanitarios, líderes indígenas y comunitarios y organizaciones de derechos humanos, además de conversaciones con niños y adolescentes que fueron reclutados o estuvieron en riesgo de serlo.

CNN contactó al Gobierno de Colombia para solicitar comentarios sobre los hallazgos y recomendaciones del reporte y espera respuesta.

Del teléfono a las filas de los grupos armados

Las redes sociales se han convertido en una herramienta importante para atraer a los menores. Según datos de la Jurisdicción Especial para la Paz citados por HRW, el 44 % de los niños, niñas y adolescentes reclutados en 2025 fueron captados a través de redes sociales.

Los grupos utilizan plataformas como TikTok y Facebook para difundir contenido que “glorifica” y “normaliza” la vida dentro de sus filas. En los videos aparecen armas, uniformes, dinero y motocicletas que, según HRW, son utilizados para atraer a los menores. También, dice el reporte, publican supuestas ofertas de trabajo y los contactan directamente mediante mensajes privados.

Por Agencia