
El huracán Isaías se fortaleció este viernes hasta alcanzar la categoría 3, con vientos máximos sostenidos de 120 mph (195km/h), y avanzaba hacia la costa norte del Golfo de México.
La medición convirtió a Isaías en un huracán mayor, una clasificación reservada para los ciclones de categoría 3, 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson. El informe también registró una presión central mínima de 959 milibares, medida mediante una sonda lanzada durante el vuelo de reconocimiento. La presión es uno de los indicadores que los meteorólogos utilizan para evaluar la intensidad del sistema, indica la nota de El Diario NY.
A primera hora de este día, el centro de Isaías se encontraba cerca de los 27° de latitud norte y 87,6 grados de longitud oeste, aproximadamente a 390 kilómetros al sur de Pensacola, Florida, y a 275 kilómetros al sur-sureste de la desembocadura del río Mississippi. El huracán se desplazaba hacia el norte-noreste a unos 24 km/h.
Los pronósticos citados por el NHC apuntaban a que el centro tocaría tierra en la zona bajo aviso durante la noche del viernes o las primeras horas del sábado 10 de octubre. El área prevista se extiende entre Mobile Bay, en Alabama, y Destin, en el noroeste de Florida. Sin embargo, la actualización extraordinaria que confirmó la categoría 3 no modificó el pronóstico de trayectoria ni anunció cambios en los avisos vigentes.
La costa occidental de Florida, el sur de Alabama y el sur de Mississippi afrontaban condiciones peligrosas. La lluvia comenzó a caer en sectores costeros durante la mañana y se esperaban condiciones de tormenta tropical desde primeras horas de la tarde. El NHC advirtió que el tiempo empeoraría rápidamente y que el margen para completar los preparativos era cada vez menor.
Marejada, inundaciones y daños por viento
El aviso de huracán se mantenía desde Ocean Springs, Mississippi, hasta el límite entre los condados de Bay y Gulf, en Florida. También seguía vigente una alerta de marejada ciclónica desde la desembocadura del Mississippi hasta el río Suwannee, en Florida.
Un boletín anterior, corregido por el NHC, elevó hasta 2,7 metros la posible inundación por marejada en el tramo entre la frontera de Alabama y Florida y Grayton Beach, siempre que el aumento del nivel del agua coincidiera con la marea alta.
Además de la marejada, Isaías podía provocar vientos destructivos, lluvias intensas, inundaciones tierra adentro y posibles tornados. Se pronosticaban entre 10 y 20 centímetros de lluvia, con cantidades superiores en algunos puntos, desde el sur de Alabama hasta el suroeste de Georgia durante el fin de semana. El sistema también puede llevar precipitaciones y riesgo de inundación a otras zonas del sureste y, posteriormente, a sectores del medio oeste y del noreste hasta el lunes.
Residentes se preparan y autoridades ordenan evacuaciones
A lo largo de la costa, residentes colocaron contraventanas, retiraron objetos de patios que podrían convertirse en proyectiles y reunieron agua, alimentos y otros suministros.
Las autoridades advirtieron que los cortes de luz, los daños por viento y las inundaciones podían complicar la respuesta de emergencia. El gobernador de Florida, Ron DeSantis, pidió a la población prepararse para posibles interrupciones eléctricas y problemas de abastecimiento de combustible, además de evitar quedar atrapada por la subida del agua.
En Alabama, la gobernadora Kay Ivey había ordenado el jueves la evacuación inmediata de personas que no residieran en Gulf Shores, Orange Beach y Dauphin Island. Varios condados dispusieron evacuaciones obligatorias para determinadas áreas costeras, mientras Florida y Alabama declararon estados de emergencia en decenas de condados. En las carreteras de salida de algunas comunidades se reportaron importantes congestionamientos.
La categoría 3 implica vientos capaces de causar daños importantes, incluidos árboles derribados, afectaciones en viviendas y cortes prolongados de electricidad. Las autoridades insistieron en que el riesgo no se limita al punto exacto donde el centro del huracán cruce la costa: la marejada y las bandas de lluvia pueden afectar comunidades alejadas de la trayectoria principal. Por eso, los avisos deben interpretarse junto con las instrucciones locales y las condiciones particulares de cada zona, especialmente en áreas bajas o cercanas a canales y bahías.
El NHC pidió a quienes se encontraban en las zonas bajo aviso que completaran sus preparativos durante las próximas horas y el resto del fin de semana, y que siguieran las instrucciones de las autoridades locales.
Por: Agencia

