El brote de sarampión en Texas, que dejó 124 casos confirmados y 18 hospitalizaciones, ha provocado un aumento en la difusión de teorías falsas promovidas por grupos antivacunas. Según informó NBC News, algunos activistas han asegurado, sin evidencia científica, que el virus es consecuencia de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR, por sus siglas en inglés).
Entre los principales promotores de estas afirmaciones se encuentran Sayer Ji, un autodenominado experto en salud natural, y Polly Tommey, directora de programación de la organización Children’s Health Defense. Ambos han utilizado plataformas digitales para sugerir que el brote no se debe a la falta de vacunación, sino a supuestos fallos en la vacuna MMR, reseñó Infobae.
El aumento de casos ha generado preocupación entre los profesionales de la salud, quienes advierten que la propagación del sarampión podría acelerarse en comunidades con bajas tasas de vacunación. Según datos oficiales, la cobertura de la vacuna MMR ha disminuido en algunas regiones de Texas, lo que facilita la reaparición de enfermedades prevenibles. Expertos señalan que el miedo infundado hacia las vacunas, impulsado por campañas de desinformación, pone en riesgo no solo a quienes rechazan la inmunización, sino también a personas vulnerables que no pueden recibirla por razones médicas.
El origen de las teorías conspirativas y su impacto en la población
De acuerdo con NBC News, Ji y Tommey han difundido información errónea sobre la vacuna en entrevistas y publicaciones en redes sociales. Durante una reciente intervención, Ji afirmó que el sarampión en Texas podría ser resultado de una “vacuna defectuosa”, mientras que Tommey sugirió que el brote estaba relacionado con una conspiración contra Robert F. Kennedy Jr., quien recientemente asumió el cargo de secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés) bajo la administración de Donald Trump.
Tommey, quien ha afirmado que su hijo sufrió daños tras recibir la vacuna MMR, declaró: “No es coincidencia que Bobby sea confirmado como secretario de HHS y, de inmediato, tengamos un brote de sarampión”. Además, instó a los padres a no vacunar a sus hijos, lo que ha generado preocupación entre profesionales de la salud por el riesgo de una mayor propagación del virus.
Por Agencia


