
Milicianos vinculados al Estado Islámico mataron al menos a 33 personas en un ataque nocturno contra una aldea del este de la República Democrática del Congo, en el que incendiaron y saquearon viviendas, denunció el viernes un grupo local de la sociedad civil.
El ataque contra Cantine, en la provincia de Kivu del Norte, fue atribuido a las Fuerzas Democráticas Aliadas, indicó a The Associated Press Justin Paluku, dirigente de un grupo local de la sociedad civil.
“Hasta ahora, hemos contado 33 cadáveres y más de 50 casas incendiadas, además de diversas otras formas de destrucción material”, dijo Paluku.
La violencia obligó a muchos habitantes a huir hacia otras partes de la provincia, donde se está propagando el brote de ébola de más rápida expansión en la historia.
Entre quienes huyeron había 180 pacientes del hospital local, incluidos casos sospechosos de ébola y un caso confirmado de ébola, declaró a la AP Christian Kakule, director médico del Centro Hospitalario Kelekele en Cantine. Señaló que hubo disparos y que se incendiaron viviendas a tan solo 50 metros (164 pies) del hospital.
“Los contactos de alto riesgo y otras personas bajo vigilancia han huido”, afirmó. “Nos preocupa que, cuando los casos probables terminan a la intemperie de esta manera, puedan convertirse en una fuente de transmisión y desencadenar un brote de la enfermedad”.
Kivu del Norte se ha consolidado como uno de los epicentros de un mortífero brote de ébola causado por el raro virus Bundibugyo. El brote ha matado a más de 5.000 personas, y la violencia persistente ha obstaculizado la respuesta.
Las Fuerzas Democráticas Aliadas, que tienen raíces en Uganda y juraron lealtad al grupo Estado Islámico en 2019, han operado durante mucho tiempo en la región fronteriza y atacan de manera habitual a la población civil. Mató a 66 personas en el este del Congo en julio de 2025, en lo que Naciones Unidas calificó como un “baño de sangre”.
Aproximadamente otros 100 grupos rebeldes operan en la República Democrática del Congo, entre ellos de forma destacada el M23, respaldado por Ruanda, que ha tomado ciudades clave en el este.
“Esto representa un grave fallo de seguridad. Dada la cantidad de fuerzas leales y de seguridad desplegadas en esta zona, es incomprensible cómo el enemigo logró eludir sus defensas para matar a civiles e infligir pérdidas materiales y humanas tan significativas”, expresó Paluku.
Por: Agencia

