
Representantes de la oposición al Gobierno del ultraderechista chileno José Antonio Kast catalogaron como un «bochorno internacional» el retiro del apoyo a la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet (2006-2010/2014-2018) a la secretaría general de Naciones Unidas, anunciado este martes por el Ejecutivo.
«Es un bochorno internacional porque, mientras que Brasil y México apoyan esta candidatura, el Gobierno chileno decide no apoyar a una compatriota. Este es un Gobierno que solo va a gobernar para la extrema derecha», sentenció el diputado Nelson Venegas, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja y correligionario de Bachelet en el Partido Socialista (PS).
La decisión del Gobierno de Kast fue difundida a través de un comunicado oficial a los medios, donde el Ejecutivo subrayó que había llegado a la «convicción de que el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura».
El retiro del patrocinio a la exmandataria generó reacciones en todo el abanico opositor, entre ellas la de la presidenta del Frente Amplio (FA), Constanza Martínez, quien afirmó que «la tradición republicana de Chile en materia internacional no distingue color político».
«Respaldar a una figura de la talla de Bachelet era un deber de Estado, no un favor ideológico. La política exterior debe ser una política de Estado y no puede ser conducida desde la trinchera ni con mezquindades», agregó.
La candidatura «partió mal»
Sin embargo, desde el oficialismo respaldaron la decisión de La Moneda, argumentando que la candidatura, impulsada durante la administración anterior del progresista Gabriel Boric (2022-2026), «partió mal» en tanto «nunca se socializó con los partidos políticos».
«Para que fuera una candidatura de Estado, era necesario hacer lo que no se hizo; se hace de manera abierta, conversando con los distintos actores políticos, y eso no se hizo. No fue una candidatura de Estado, sino del expresidente Boric», señaló el congresista del Partido Republicano (PR), Stephan Schubert, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputadas y Diputados.
Una línea similar planteó el presidente de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Guillermo Ramírez, quien señaló que la aspiración de Bachelet «no era viable».
«Estamos muy conformes, pensamos que no debía ser apoyada y la razón es muy sencilla: para poder ganar una candidatura como esta se requiere invertir mucho, y no estoy hablando solamente de plata, sino comprometerse a apoyar a otros países en otras instancias y a ciertas cosas que nos van quitando libertad en el concierto internacional», apuntó.
La candidatura de Bachelet, quien tiene un gran prestigio en el organismo internacional, donde fue directora ejecutiva de ONU Mujeres y secretaria general adjunta de la ONU, fue impulsada por el expresidente progresista chileno Gabriel Boric, pocos meses antes de traspasar el poder, el pasado 11 de marzo.
De amplia trayectoria, Bachelet partía entre las favoritas, ya que la rotación en la secretaría general de la ONU apunta a que asuma un candidato latinoamericano, y que por primera vez en la historia podría ser una mujer.
Durante la campaña electoral, Kast ya dejó entrever que no apostaba por ella por las señales de oposición a su candidatura expresadas por el presidente de EEUU, Donald Trump.
Por: EFE

