jueves, junio 18

Funcionarios de EEUU dictan a periodistas el acuerdo alcanzado con Irán

Funcionarios estadounidenses dictaron el miércoles a periodistas el memorando de entendimiento con Irán tras días de secretismo, e Irán sugirió que su acuerdo con Estados Unidos podría ser firmado por los presidentes Donald Trump y Masoud Pezeshkian.

Semejante ceremonia representaría un paso importante para los dos países, que rompieron relaciones diplomáticas en 1980 por la crisis de los rehenes en la embajada estadounidense en Teherán, refiere la nota de AP.

Los funcionarios estadounidenses hablaron bajo condición de anonimato para leer el borrador, que Irán no ha publicado, antes de la ceremonia formal de firma prevista para el viernes.

Según los funcionarios, el borrador del acuerdo incluye un nuevo estándar “mínimo” para la dilución del uranio iraní altamente enriquecido y contiene disposiciones para garantizar la “integridad territorial” de Líbano tras los más recientes ataques de Israel contra Hezbollah en territorio libanés.

A cambio, Estados Unidos avanzará para eximir, pero no eliminar, algunas sanciones contra Irán una vez que se firme el acuerdo.

El borrador estadounidense del acuerdo también garantiza el paso sin peajes por el estrecho de Ormuz solo por 60 días, pero no excluye el cobro de tarifas en el futuro, dijeron los funcionarios.

Mientras tanto en Irán, la televisión estatal iraní citó al portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei, hablando sobre la posibilidad de que los dos presidentes firmen el pacto.

Pezeshkian asumió el cargo con la promesa de buscar mejores relaciones con Occidente. Sin embargo, ha sido marginado durante meses después de la matanza masiva de manifestantes en Irán en enero y en la guerra, mientras los sectores de línea dura han tomado el control de la teocracia del país.

Trump genera incertidumbre sobre firma

Trump generó cierta incertidumbre sobre si llevará a cabo la firma del entendimiento. Preguntado sobre cuán confiado estaba en que la ceremonia se llevaría a cabo, Trump comentó sobre la imprevisibilidad de cualquier acuerdo.

Nunca se sabe con los acuerdos, ¿verdad? Pero lo van a averiguar muy pronto”, dijo.

Estados Unidos e Israel fueron a la guerra el 28 de febrero en parte para impedir que Irán obtuviera alguna vez un arma nuclear, aunque las metas de Trump en el conflicto han cambiado varias veces. El acuerdo preliminar detiene la guerra antes de que se alcance ese objetivo. En su lugar, abre un periodo de dos meses para negociaciones nucleares y parece ofrecer a Irán varios beneficios por adelantado mientras obtiene poco a cambio.

Permitir de inmediato que Irán venda su petróleo libremente y la oferta de levantar eventualmente todas las sanciones, por ejemplo, representan concesiones importantes, mucho más favorables a Irán que el acuerdo forjado en 2015. Trump retiró a Estados Unidos de ese pacto en su primer mandato, al declararlo el “peor acuerdo de la historia”.

El acuerdo podría despertar fuertes objeciones en Washington y parece ser un gran revés para el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien está recibiendo críticas en su país por parte de los medios, sus opositores e incluso algunos aliados a medida que surgen los detalles.

Cese de combates y planes de más negociaciones

Gran parte del acuerdo restablecería el statu quo anterior a la guerra, incluido el fin de las hostilidades, la reanudación de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní y la reapertura del estrecho, que es un paso crucial para el petróleo y el gas natural del mundo y cuyo cierre creó una crisis energética histórica.

El acuerdo incluye el fin de los combates en Líbano entre Israel y el grupo político y militar Hezbollah, respaldado por Irán. Esa es una de las partes más delicadas del acuerdo porque Israel ha sostenido que seguirá defendiéndose y ocupando vastas franjas de Líbano. Irán ha dicho que, en virtud del acuerdo, Israel debe retirarse, aunque las versiones filtradas no mencionan ninguna retirada.

La Casa Blanca y otros funcionarios estadounidenses no han publicado los términos y no han respondido a preguntas.

Trump ha citado objetivos cambiantes para la guerra, incluido en ocasiones prometer que pondría fin a los programas nuclear y de misiles de Irán y a su apoyo a Hezbollah y otros grupos aliados en la región. También sugirió que podría conducir al derrocamiento del gobierno iraní.

El acuerdo interino no alcanza ninguno de esos objetivos. Aun así, Trump lo elogió.

Nadie sabe qué es, pero es muy fuerte”, afirmó Trump en Francia, donde asiste a una cumbre del Grupo de los Siete.

Pero también dejó abierta la puerta a abandonarlo: “Es un memorando de entendimiento y si no me gusta, volveremos a dispararles, a lanzar bombas”.

Grandes concesiones a Irán

Algunas concesiones a Irán —como el levantamiento total de sanciones y la liberación de activos congelados— ocurrirían gradualmente y estarían vinculadas al avance en las conversaciones nucleares, según funcionarios de Pakistán, un mediador clave. Expusieron algunos de los principales puntos del acuerdo bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad del asunto.

Pero, mientras tanto, Estados Unidos emitirá exenciones a las sanciones que permiten que Irán venda su petróleo libremente.

Los ingresos por exportaciones de petróleo de la República Islámica en 2024 fueron de más de 46.000 millones de dólares. Su principal comprador de petróleo, China, ha comprado a precios por debajo del mercado debido a su disposición a ignorar las sanciones.

Conceder exenciones petroleras directamente al inicio de las conversaciones de 60 días priva a Estados Unidos de un importante punto de presión sobre Irán. Sólo al concluir el acuerdo general en 2015 se levantaron esas sanciones.

El acuerdo interino también abre la puerta a poner fin a todas las sanciones que Irán enfrenta por parte de Estados Unidos y en la ONU —incluidas las relacionadas con los programas de armas de Teherán y las violaciones de derechos humanos—, aunque indica que el calendario para ello se definirá más adelante. Aun así, eso es mucho más beneficioso para Irán que el acuerdo de 2015, que solo levantó algunas sanciones a cambio de que Irán redujera drásticamente su enriquecimiento y sus reservas de uranio.

El acuerdo también proporcionaría a Irán al menos 300.000 millones de dólares para la reconstrucción: una cifra extraordinaria y otro gran beneficio para Irán. El dinero también parece depender del avance de nuevas negociaciones.

El vicepresidente estadounidense JD Vance ha dicho que las naciones árabes del Golfo Pérsico aportarían esa cantidad como inversiones. Pero es poco probable que esas naciones se muestren dispuestas a ayudar después de que Irán les atacó durante la guerra, destruyendo instalaciones petroleras y otros sitios en su territorio.

Trump reiteró el miércoles que Estados Unidos no contribuiría y dijo que dependía de otros países si querían invertir.

Alivio para la economía mundial

El acuerdo supone una gran victoria para la economía mundial: la reapertura del estrecho de Ormuz, la estrecha boca del golfo Pérsico por la que antes de la guerra pasaba una quinta parte de todo el petróleo y el gas natural comercializados. Desde entonces, los ataques iraníes contra el transporte marítimo y la amenaza a los buques cerraron de hecho el estrecho.

El cierre del estrecho elevó los precios de la energía en todo el mundo y encareció muchos productos básicos, incluida la comida. Irán dejó salir a algunos buques que pagaron peajes, algo nunca hecho antes en el estrecho, que desde hace tiempo se ha considerado una vía marítima internacional. Posteriormente, Estados Unidos brindó apoyo militar para sacar a otros petroleros, pero el tráfico por el estrecho no se acercó a los niveles previos a la guerra.

El acuerdo estipula también que Estados Unidos levantará el bloqueo impuesto a los puertos iraníes y que el estrecho volverá a sus niveles de tráfico anteriores a la guerra en 30 días, al tiempo que reconoce que aún puede haber minas iraníes en sus aguas que deben ser destruidas.

Mucho más por resolver en negociaciones futuras

El acuerdo interino fija una ventana de 60 días, con posible prórroga, para negociar la limitación del programa nuclear de Irán, tema que se ha tratado en múltiples rondas de conversaciones durante el segundo gobierno de Trump sin éxito. Estados Unidos promete no hacer amenazas de acción militar en virtud del acuerdo actual después de que dos rondas de conversaciones fueran interrumpidas por ataques.

Irán sostiene que su programa nuclear es pacífico, aunque tiene suficiente uranio altamente enriquecido como para construir múltiples bombas atómicas, si decidiera hacerlo, según el Organismo Internacional de Energía Atómica.

En el acuerdo interino, Irán reitera que nunca producirá armas nucleares, una promesa que también hizo en el acuerdo nuclear de 2015.

Por: Agencia