
El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, advirtió que podrían presentarse nuevas acusaciones contra políticos y funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con organizaciones criminales, como parte de la estrategia del gobierno estadounidense para combatir a los cárteles de la droga.
Durante una entrevista con la cadena NewsNation, Blanche aseguró que las investigaciones continúan avanzando gracias a la cooperación de algunos líderes criminales extraditados recientemente a territorio estadounidense, quienes podrían proporcionar información clave sobre redes de protección política relacionadas con el narcotráfico.
El funcionario señaló que la administración del presidente Donald Trump mantendrá una postura agresiva contra los cárteles mexicanos y cualquier servidor público presuntamente ligado a estas organizaciones.
Según Blanche, las recientes extradiciones han permitido obtener datos que podrían derivar en nuevas imputaciones.
Las declaraciones se producen luego de que fiscales estadounidenses acusaran al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros funcionarios sinaloenses por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Entre los señalados figuran el senador Enrique Inzunza Cázarez y el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil.
Blanche afirmó que el objetivo es que los líderes criminales y sus presuntos aliados políticos “teman” ser detenidos y procesados en ciudades estadounidenses como Chicago, Nueva York o Texas.
También adelantó que recientemente fue acusado un juez mexicano, aunque evitó dar más detalles sobre el caso.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum ha exigido pruebas contundentes sobre las acusaciones hechas por Washington y criticó la falta de reciprocidad por parte de Estados Unidos en temas como el tráfico de armas y algunas solicitudes de extradición hechas por México.
Por: Agencia

