
La llegada de miembros de grupos armados colombianos a la guerra en Ucrania es cada vez más visible.
Esta vez ha sido The Financial Times (FT) el que ha registrado un fenómeno que también hemos contado en nuestras páginas.
“En el frente de Europa del Este, un soldado colombiano que se había alistado como voluntario en el ejército ucraniano descubrió algo inquietante: algunos de sus compatriotas que luchaban por Ucrania tenían vínculos con el crimen organizado en su país”, narra el periódico británico, al que una autoridad ucraniana le afirmó que los hombres en cuestión fueron expulsados y “enviados a casa”.
La publicación recoge los cada vez más numerosos informes del último año que hablan sobre grupos armados ilegales colombianos que “intentan enviar soldados para adquirir conocimientos técnicos de vanguardia de Ucrania en guerra con drones, y luego utilizar esas habilidades contra el ejército de su propio país a su regreso”.
El medio entrevistó al ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, quien reconoció que “los delincuentes han adaptado la tecnología para perpetrar ataques, lo que supone un gran desafío para la supremacía aérea en el campo de batalla”.
La cartera que lidera Sánchez, cita la publicación, estima que los grupos ilegales lanzaron 264 ataques con drones entre 2024 y 2025, utilizando en su mayoría drones de consumo baratos modificados para lanzar explosivos desde el aire.
En medio de esto, destaca que el Estado colombiano, a punto de cambiar de jefatura, está reforzando sus defensas. “En enero, el gobierno anunció planes para un ‘escudo antidrones’ de 1.600 millones de dólares, que incluye equipos de interferencia de frecuencia y sistemas de detección fijos y montados en vehículos”.
FT subraya también el aumento de la actividad ilegal en el marco de la llamada paz total del gobierno de Gustavo Petro, quien “entregará la presidencia a Abelardo de la Espriella —un defensor de la seguridad de línea dura que ha prometido construir cárceles en la selva— el viernes. Tras un reciente ataque con drones contra el ejército, de la Espriella declaró que priorizaría ‘restablecer la autoridad del Estado en las regiones más afectadas por la violencia’“.
Todo esto ocurre en medio de la participación de colombianos en conflictos extranjeros: Naciones Unidas calcula que unos 10.000 connacionales han sido reclutados como mercenarios en todo el mundo en los últimos 11 años.
Los colombianos han sido particularmente protagonistas en la guerra en Ucrania, que ya completó cuatro años: la experiencia de los militares retirados entrenados en un conflicto interno de más de 50 años resulta útil a cambio de grandes sumas de dinero. Las denuncias de incumplimientos en los pagos y de las dificultades que enfrentan las familias de los caídos en combate, sin embargo, también han sido numerosas.
Por: Agencia

