
El inicio de 2026 llegó acompañado de señales moderadamente positivas para la economía venezolana. Analistas estiman que la entrada de inversión extranjera en el sector petrolero podría impulsar el aparato productivo y generar un crecimiento del PIB cercano al 10 %. En este contexto, la directora del Centro de Innovación y Emprendimiento (CIE) de la UCAB, Luz Aimara Morales, considera que el escenario abre oportunidades para nuevos negocios y emprendimientos.
Aunque reconoce que la incertidumbre sigue siendo un rasgo estructural del país, Morales sostiene que el venezolano ha desarrollado una capacidad gerencial excepcional frente a la adversidad. “Venezuela es un gimnasio gerencial”, afirmó. “Este año veremos nuevas oportunidades y el emprendedor debe estar atento”, indica la nota de El Ucabista.
La economista plantea que el primer paso es comprender el entorno. Subraya que el emprendedor debe mantenerse informado sobre lo económico, lo político, lo social y lo legal, porque cada uno de esos factores influye en la toma de decisiones. Identificar tendencias, riesgos y oportunidades es clave para avanzar y evitar estancarse.
Tecnología como habilitador del crecimiento
Otro elemento central es la construcción de relaciones de valor. Morales reconoce los altos niveles de desconfianza que reflejan diversos estudios, pero insiste en la importancia del trabajo colaborativo. Asegura que el networking, junto con habilidades como la oratoria, la presencia y el manejo del protocolo, puede abrir puertas y fortalecer el capital relacional.
La tecnología, afirma, debe asumirse como un aliado estratégico. Más que una meta, es un habilitador que permite estandarizar procesos, organizar operaciones y mejorar la experiencia tanto del emprendedor como del usuario. Incorporarla de manera inteligente puede marcar la diferencia en un mercado competitivo.
Morales también destaca que emprender no solo implica crear un negocio, sino desarrollar competencias altamente valoradas en el mercado laboral. Considera que el espíritu emprendedor es una capacidad profesional que mejora la empleabilidad y que el sello personal del líder debe impregnar la cultura del proyecto.
En un entorno adverso, añade, es fácil caer en la queja. Sin embargo, el emprendedor debe orientarse a generar soluciones reales. La especialista cree que 2026 traerá nuevas oportunidades para atender necesidades concretas y que el valor diferencial de cada propuesta será determinante para destacar.
Finalmente, subraya la importancia de la formación y el acompañamiento. El éxito no depende únicamente de una buena idea, sino de preparación técnica, conceptual y actitudinal. Morales recuerda que el 90 % de los emprendimientos en Venezuela no supera los tres años, por lo que recomienda buscar apoyo de expertos y aprender de quienes ya han logrado consolidar su propuesta de valor.
Por: Agencia

