
El gobierno promulgó a finales de 2025 un decreto que suspende las exenciones del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para un conjunto amplio de bienes esenciales importados. La medida comenzó a aplicarse de forma efectiva en enero de 2026 y abarca productos de la canasta básica —como arroz, harinas, pastas, leche, quesos, carnes, café, azúcar y sal—, además de medicamentos, vacunas, insumos agrícolas como semillas y fertilizantes, y materiales editoriales como libros y papel.
Según el consultor y auditor tributario Héctor Orochena, el objetivo central del decreto es encarecer ligeramente las importaciones para favorecer la producción nacional. En una entrevista ofrecida a Unión Radio, explicó que la decisión forma parte de un proceso iniciado meses atrás.
“El decreto promulgado a finales del año es una renovación de otro emitido en junio pasado, que ya contemplaba la posibilidad de suspender las exenciones para los bienes incluidos en el artículo 17, numeral 1, de la Ley del IVA”, señaló.
Más carga administrativa para los importadores
Orochena indicó que la medida implica nuevas obligaciones para los importadores, quienes deberán cumplir con requisitos adicionales para mantener el acceso a las exoneraciones. De lo contrario, deberán pagar los impuestos correspondientes.
“En este momento se deja la tarea en manos de los importadores de armar el expediente y hacer el trámite correspondiente para beneficiarse de la exoneración del impuesto de importación”, explicó. El decreto, añadió, es de aplicación inmediata.
Consultado sobre el impacto en los precios, señaló que algunos productos podrían encarecerse, aunque recordó que los importadores ya estaban habituados a realizar trámites ante el Ministerio de Comercio y las autoridades tributarias. “No hay razón para que este producto aumente de precio”, afirmó.
Ajuste para corregir distorsiones
El especialista sostuvo que la reducción progresiva de exenciones puede contribuir a corregir distorsiones en el sistema tributario y mejorar la competitividad del productor local.
“Las exenciones generan distorsión en la mecánica del IVA. En la medida en que se incrementan las exenciones para productos importados, el productor nacional siente un desestímulo porque compite en condiciones desiguales”, señaló.
A su juicio, limitar estos beneficios puede estimular de manera significativa al productor nacional, al permitirle competir en un mercado menos distorsionado.
Por: Agencia

