lunes, mayo 25

Entre el monte, basura y alimañas viven los habitantes de la urbanización Pomona

La urbanización Pomona es una de las más antiguas de la ciudad, con 69 años de existencia. Hoy más que nunca hace honor a su nombre, pues de la maleza parece adueñarse de cada espacio de la zona, junto a la basura y las alimañas, afectando a cada uno de los habitantes de la zona.

Al menos 600 personas resultaron afectadas luego que obreros del Instituto Municipal del Ambiente realizaran una jornada de limpieza y desmalezamiento y no recogieran los desechos. Esto originó distintos focos de basura que otros vecinos inescrupulosos y transeúntes que aprovechan la soledad de la zona para arrojar sus desperdicios.

Las mencionadas jornadas de limpieza fueron en octubre y diciembre, según explicó Velquis Coromoto Vivas, una de las vecinas afectadas, quien señaló los bloques 2, 3, 4, 100A y 100B, además de las veredas 8 y 8Bis, debido a que parte de la maleza está en la parte posterior del Liceo Francisco Esperza García, cuya estructura una vez albergó La Escuela Técnica Industrial de Maracaibo y el liceo Coquivacoa.

La mayoría de los residentes que hoy viven en la urbanización Pomona son de la tercera edad y dependen de lo que dan sus hijos o la pensión del gobierno; por eso, en muchos casos, para mantener la zona limpia, pagan con comida a las personas que ofrecen sus servicios para sanear la zona.

“Llamamos a la Alcaldía a que limpien porque la mayoría de las zonas están anegadas de basura y monte. Hicieron los trabajos de limpieza, luego de eso hicieron dos viajecitos y dejaron acumulado eso hasta la fecha de hoy”, explicaron los afectados.

A todo esto, se suma la baja presión de agua al punto que deja a bloques y veredas secos. Así como el mal estado de los bloques que no reciben un “cariñito” desde la anterior gestión de Giancarlo Di Martino, quien es recordado con afecto por los trabajos de mejoras e impermeabilización que llevó a cabo en los edificios.

“El único que le metió mano a esta zona fue Giancarlo Di Martino en la anterior gestión; del resto, nadie más ha mirado”, recalcó Vivas.

Los vecinos del liceo también denuncian actos impropios, así como que los criminales aprovechan las instalaciones de la institución y su falta de seguridad para aprovecharse de la situación. “En estos días intentaron robar a un vecino, pero el delincuente no contaba con que el señor tenía un machete a la mano, con lo que logró espantarlo”.

Un grupo de representantes de Pomona acudieron a la municipalidad en febrero y hasta la fecha no reciben ninguna respuesta a la problemática.

Lo otro es la invasión de zarigüeyas o rabipelaos, como son conocidos en la región, en las zonas de mayor proliferación de monte. Los animales intentan entrar a las casas y a los apartamentos.

Texto y fotos: José Manuel Sánchez