domingo, septiembre 13

Elena Rybakina supera a Aryna Sabalenka y conquista al US Open en su ascenso como No. 1

Elena Rybakina llegó a Nueva York y se apoderó de todo lo que le había pertenecido a Aryna Sabalenka.

Primero, el número 1 del ranking del tenis femenino, y ahora el trofeo del Abierto de Estados Unidos, expone la nota de AP.

Un torneo que durante tanto tiempo supuso un desafío para Rybakina se convirtió en el escenario de su coronación.

Rybakina conquistó su primer título del US Open y puso el broche perfecto a su ascenso a la cima del escalafón al vencer el sábado 6-4, 5-7, 6-2 a Sabalenka.

La jugadora de 27 años, nacida en Rusia pero que representa a Kazajistán, ya tenía garantizado desplazar a Sabalenka en el número 1 la próxima semana y, para rematar, se llevó el título del US Open que Sabalenka había ganado los dos años anteriores.

Todavía es muy difícil procesar lo que pasó”, dijo Rybakina. “Demasiados logros en estas pocas semanas”.

Fue el tercer título de Grand Slam para Rybakina y el segundo este año, ambos ante Sabalenka en canchas duras. Inició la temporada al vencer a Sabalenka para conquistar el título del Abierto de Australia.

Esta vez, frenó la racha de 19 victorias consecutivas de Sabalenka en Flushing Meadows, donde no había perdido desde que cayó ante Coco Gauff en la final de 2023.

De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año”, dijo Sabalenka. “Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”.

Rybakina se embolsó 5,5 millones de dólares, el mayor premio en la historia de los Slams, e igualó a Sabalenka y Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, con tres títulos, la cifra más alta del circuito esta temporada.

Sabalenka se queda corta del tricampeonato

Sabalenka se llevó 2,8 millones de dólares, pero quedó claro lo poco que eso significaba para ella, ya que destrozó su raqueta después de un breve abrazo con Rybakina en la red.

Sabalenka intentaba convertirse en la primera persona desde Serena Williams, entre 2012 y 2014, en llevarse tres títulos seguidos en Flushing Meadows.

Rybakina destronó a la campeona sin siquiera contar con su mejor versión. La líder del circuito de la WTA en aces metió menos de la mitad de sus primeros servicios, pero en cambio sometió a Sabalenka a una presión constante con un sólido juego de devolución, al acumular 12 oportunidades de quiebre y convertir tres, que fue todo lo que necesitó.

El tercer duelo entre la número 1 y la número 2 en una final femenina del Abierto de Estados Unidos desde 2000 fue el primero que se inclinó del lado de la retadora. Williams fue la primera preclasificada en los otros dos, al vencer a su hermana Venus en 2002 y luego a Victoria Azarenka en 2013.

Los números no significaron mucho esta vez, porque van a invertirse el lunes. Sabalenka ha ocupado la cima durante 99 semanas consecutivas, pero Rybakina sumó suficientes puntos para desbancarla simplemente con llegar a las semifinales.

Y no se detuvo ahí.

Atrapó su primer título grande en Wimbledon en 2022 y ahora solo necesita Roland Garros para completar el Grand Slam de carrera.

Y está claro que su potencia —y su capacidad para absorber la de su rival— fue algo que inquietó a Sabalenka.

Nacida en Bielorrusia, Sabalenka a veces golpea con todo el cuerpo, como una golfista que intenta soltar un drive de 300 yardas, gruñendo mientras descarga sus potentes golpes.

La potencia de Rybakina surge con más facilidad. Apenas se oye algo de su lado de la red, salvo el chirrido de sus zapatillas, y rara vez muestra alguna señal de tensión.

Creo que Elena probablemente, no es que sea indiferente, no quiero decir eso, porque no es indiferente, pero simplemente es imperturbable”, comentó Gauff tras perder ante Rybakina en las semifinales.

Rybakina sí mostró algo de frustración después de mandar un revés ancho con punto de quiebre en el juego inicial del tercer set, pero pronto tomó el control del partido de manera definitiva.

Sabalenka había ganado los otros dos enfrentamientos de esta temporada, en las canchas duras de Indian Wells y Miami, y lidera su rivalidad 10-8.

Pero su temporada luego tuvo un bajón extraño tras esas victorias. Sabalenka cayó ante Naomi Osaka en la cuarta ronda de Wimbledon y después sufrió eliminaciones consecutivas en cuarta ronda en Toronto y Cincinnati.

Rybakina se enamora de Nueva York

Rybakina tuvo que tomarse una breve pausa después de verse obligada a dejar de jugar en su partido de cuartos de final contra Iga Swiatek en Cincinnati por una lesión en el pie, pero se recuperó a tiempo para un torneo en el que nunca le había ido especialmente bien, ya que no había pasado de los octavos de final hasta este año.

Sinceramente, he venido aquí los últimos 10 años y nunca fue exitoso, ni cerca”, declaró Rybakina. “Es simplemente increíble. Me estoy enamorando cada vez más de Nueva York”.

El estadio Arthur Ashe, mientras tanto, había sido la casa de Sabalenka, con cuatro viajes seguidos a la final y seis en los que al menos llegó a semifinales. Lo que fuera que la había inquietado durante el verano pareció olvidarse una vez que volvió a Nueva York. Hasta el sábado.

Sabalenka miró repetidamente hacia el palco de sus entrenadores con las palmas hacia arriba, preguntándose por qué todo iba tan mal, y mostró mucha más frustración cuando cometió una doble falta para darle a Rybakina una ventaja de 3-2 en el primer set. Rybakina devolvió el saque y la pelota botó directamente hacia Sabalenka, quien la golpeó hacia la grada, lo que le valió una advertencia del juez de silla.

Sabalenka finalmente empezó a ejercer una presión constante sobre Rybakina en el segundo set. Dispuso de dos puntos de quiebre con la oportunidad de cerrar el set con ventaja de 5-4 y, aunque Rybakina ganó cuatro puntos seguidos para salir de ese apuro, Sabalenka tuvo otra oportunidad en el siguiente juego de servicio y esta vez la aprovechó, metiéndose en la devolución para provocar un error de Rybakina.

Por: Agencia