
El padre Nedward Andrade, párroco de la Basílica Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá y San Juan de Dios, celebró este miércoles 16 de septiembre 20 años de su ordenación sacerdotal con una misa de acción de gracias que fue presidida por monseñor Ubaldo Santana, arzobispo emérito de Maracaibo, acompañado de José Luis Azuaje, actual cabeza de la Iglesia católica en la capital zuliana.
En su homilía, Santana recordó cómo hace 20 años, en el Templo de San Tarsicio, ordenó a cinco sacerdotes y cómo de esas ordenaciones derivaron en muchas “gracias más”. Indicó que la ordenación de sacerdotes es respuesta a la oración ferviente de los fieles, quienes son conscientes de la importancia de contar con pastores que cuiden, en nombre de Jesús, la grey cristiana.
“No cesemos nunca, hermanos y hermanas, de implorar con fervor por nuevos obreros al dueño de la mies. Es un don para el actual arzobispo, José Luis, como lo fue también para mí contar con pródigos colaboradores para poder llevar a cabo la labor evangelizadora que les ha sido encomendada”, añadió el clérigo.

El arzobispo emérito de Maracaibo destacó que cada uno de los cinco sacerdotes que celebran su ordenación recibió la gracia ministerial como un don inmerecido y gratuito, según su vocación única, impropia, pero dentro de la Iglesia, cuerpo de Cristo, por lo que cada uno descubrió la belleza y la riqueza que encierra esa gracia a medida que pasan los años.
“Seguramente les ha tocado a estos hermanos quedarse en silencio y en oración a imitación de María, viendo cómo el Señor ha desplegado a través de ellos, y no pocas veces, a pesar de ellos, las maravillas de su amorosa salvación. Así es Dios, se vale de la insuficiencia para dar en abundancia”, dijo Santana.
Añadió que 20 años son “un buen pedazo de existencia” para descubrir la felicidad que entraña ser conjuntamente ministro de Cristo y del pueblo cristiano.
“De recibir por un lado ese pedazo de pan y ese poco de vino y por otro lado a su propio pueblo con el espesor de sus gozos, de sus tristezas, de sus dolores y esperanzas y presentárselos juntos al Señor. Esa es la vida de un sacerdote: recibir y dar, acoger y ofrendar; la eucaristía es a la vez maceración y melodía que da el ritmo y sabor diario a la entrega de un sacerdote”, acotó.
Veinte años al servicio de Dios
“Son 20 años de servicio en el Señor y en María Santísima, respondiendo a su llamado. Como dice la Escritura: ‘Llevamos un tesoro en vasija de barro, pues nos confiamos en su amor y en su misericordia’. La elección que Él ha hecho, hemos respondido, con todo lo que significa el ser humano, pero tocado por la gracia de Dios. Y esa gracia, nos seguimos encomendando para seguir trabajando a favor de nuestro pueblo. Tantas experiencias en los distintos lugares donde hemos servido a la Iglesia de Jesucristo”, dijo Andrade a los medios de comunicación.
Aprovechó el momento para pedir oraciones por sus compañeros sacerdotes que iniciaron el transitar de la vida eclesiástica con él para seguir fieles al llamado que Dios les hizo. Tras ser consultado sobre sus sentimientos tras estos 20 años, Andrade dijo: “Ha pasado muy rápido. Me siento que ya no tengo los veintitantos, sino un poquitito más, pero gracias a Dios y a la Virgen, sigo trabajando por nuestra Iglesia con toda alegría”.

El padre Nedward Jorge Andrade Govea nació en Maracaibo el 12 de noviembre de 1980; hoy en día cuenta con 45 años y tiene nueve años como párroco de la Basílica Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá y San Juan de Dios.
Según reseñó para el diario La Verdad, para la época de su nombramiento como sacerdote del Santuario Mariano, su vocación comenzó a los 12 años porque tenía un compañero “muy” religioso y su mamá murió. “Mi juventud fue como la de cualquiera. Me impactó muchísimo la muerte de su mamá y quedé más golpeado que él. Mi amigo tenía un gran acervo espiritual y un proceso de fe que yo no tenía”.
Santana, entonces arzobispo de Maracaibo, sería quien entregaría la parroquia en sustitución del padre Eluterio Cuevas, quien tras 17 años dejaría de ser el párroco de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.
La misa contó con la presencia de Roselyn López de Caldera, primera dama del estado Zulia; Ana Clara de Di Martino, primera dama de Maracaibo; Magdely Valbuena, presidenta del Consejo Legislativo del estado Zulia, y Ángela Fernández, secretaria de gobierno.
Por: José Manuel Sánchez y Lizaura Noriega / Fotos: Herminio Bejarano

