lunes, marzo 16

El estrecho de Ormuz se encarece: Asegurar un buque cuesta hasta tres veces más

Asegurar un buque para atravesar el estrecho de Ormuz se ha vuelto hasta tres veces más costoso desde el inicio de la guerra con Irán, en un momento en el que la ruta marítima más estratégica del mundo opera bajo niveles de riesgo sin precedentes. El corredor, por donde circula cerca del 20 % del comercio global de petróleo y alrededor del 30 % del suministro mundial de fertilizantes, se ha convertido en un punto crítico de la confrontación, con efectos directos sobre el transporte marítimo y los mercados energéticos.

Lo que antes era un paso vulnerable pero funcional se ha transformado en una zona de operaciones hostil. La viabilidad de cada travesía depende ahora de condiciones tácticas cambiantes, de la disposición de las aseguradoras a cubrir los viajes y de la capacidad de los buques para sortear amenazas constantes. “Un entorno ya sensible a las interrupciones se ha convertido en un espacio permanentemente hostil”, explicó a Euronews Marco Forgione, director del Chartered Institute of Export and International Trade, con sede en el Reino Unido.

Pese a los esfuerzos de Estados Unidos por aliviar la congestión, cientos de buques y petroleros permanecen detenidos a ambos lados del estrecho. Los ataques con misiles, la amenaza de minas y el despliegue de fuerzas navales han reducido drásticamente el tráfico, encarecido los seguros y activado señales de alarma en los mercados energéticos.

El incremento de las primas de riesgo de guerra es el indicador más visible de esta tensión. Forgione detalló que, aunque la cobertura llegó a retirarse temporalmente, las aseguradoras la restablecieron con aumentos que oscilan entre el 200 % y el 300 %. Antes del conflicto, asegurar un buque para cruzar el golfo costaba entre el 0,02 % y el 0,05 % del valor de la embarcación. Hoy, las primas se sitúan entre el 0,5 % y el 1 %, e incluso más en algunos casos.

Para un petrolero valorado en 120 millones de dólares, una prima habitual de unos 40.000 dólares puede superar ahora los 600.000 dólares e incluso alcanzar 1,2 millones por un solo viaje. El impacto se trasladará inevitablemente a la cadena de suministro: mayores costos de flete, refinerías presionadas y, en cuestión de semanas, precios más altos para consumidores tanto en combustibles como en productos agrícolas.

Estas tensiones ya han encarecido los fletes de petroleros y, a medida que esos costes se trasladan a las entradas de las refinerías y a las cadenas logísticas, terminan llegando a los consumidores”, advirtió Forgione.

Por: Agencia