Cada 15 de enero, Venezuela rinde homenaje a sus maestros, aquellos guías que inspiran y moldean el futuro del país. La formación de docentes es una tarea fundamental para el desarrollo de cualquier sociedad. Los maestros son los encargados de transmitir conocimientos, valores y habilidades a las nuevas generaciones, su labor es clave para construir un futuro más justo y equitativo.
La Escuela de Educación de la Universidad del Zulia (LUZ), como semillero de futuros docentes en la región zuliana, alberga una de las escuelas de educación más prestigiosas del país. En este contexto, Foco Informativo exploró los desafíos y oportunidades que enfrenta esta institución en la formación de docentes de calidad.
Desafíos y adaptación en tiempos de cambio
La licenciada Martha Arape, directora de la Escuela de Educación de la Universidad del Zulia (LUZ), compartió una visión panorámica de la situación actual de la institución. Al analizar la evolución de la matrícula en los últimos años, Arape señaló una disminución significativa, atribuida a diversos factores.
«Si comparamos la matrícula actual con la de hace cinco y 10 años, observamos una reducción notable, no solo en nuestra escuela, sino en toda la universidad y el sistema educativo nacional», afirmó.
La directora identificó una serie de factores que influyeron ido en esta disminución, entre los que destacan la crisis económica, la hiperinflación, la inseguridad, la migración y la pandemia de COVID-19.
«La pandemia representó un punto de inflexión, acelerando la deserción estudiantil y obligando a la universidad a adaptarse rápidamente a la modalidad virtual», explicó Arape.
A pesar de estos desafíos, la Escuela de Educación de LUZ ha demostrado una capacidad de adaptación. «Con la finalidad de responder a las necesidades de nuestra población estudiantil, asumimos la multimodalidad, combinando la educación presencial con la virtual», señaló Arape. La institución invirtió en plataformas educativas y en capacitar al personal docente para ofrecer una educación de calidad en ambos formatos.
Los retos de los próximos cinco años
La directora de la Escuela de Educación destacó la necesidad de seguir fortaleciendo la infraestructura tecnológica y de ofrecer a los estudiantes y docentes las herramientas necesarias para desenvolverse en un mundo cada vez más digital.
«Aspiramos a adquirir equipos tecnológicos actualizados e implementar un proyecto tecnológico que brinde servicios a toda la comunidad educativa para ampliar la capacidad del laboratorio de computación, así como la puesta en marcha de un proyecto tecnológico que brindará servicio a estudiantes y docentes, a la vez, optimizar la conectividad en el ámbito de nuestra facultad», afirmó.
Además, Arape enfatizó la importancia de formar docentes con competencias digitales y pedagógicas sólidas.
«La escuela ha adoptado la modalidad blended learning (Aprendizaje semipresencial) para ofrecer una formación integral a los futuros docentes, combinando las ventajas de la enseñanza presencial con las posibilidades que ofrecen las herramientas digitales. De esta manera, se busca formar profesionales capaces de responder a las demandas de un mundo cada vez más tecnológico y complejo», señaló.
El impacto de las condiciones laborales en la calidad educativa
La directora Arape subrayó la difícil situación que enfrentan los docentes venezolanos. «La profesión docente es quizá de la menos valorada socialmente y menos reconocida por las élites políticas y las propias autoridades educativas en nuestro país», afirmó. Los bajos salarios, las precarias condiciones de trabajo y la falta de reconocimiento han llevado a muchos educadores a abandonar el país, lo que ha tenido un impacto directo en la calidad de la educación. «Esta situación, sumada a la falta de recursos y la infraestructura escolar deficiente, ha generado una crisis educativa sin precedentes», señaló Arape.
Sin embargo, a pesar de este panorama desalentador, la directora expresó su optimismo y su compromiso con la educación. «Ante el panorama desolador que tenemos en educación, quiero ser optimista para poder contribuir a construir un mañana y contribuir a formar con calidad a todos como personas que decidieron tomar la docencia como su modo de vida; aportar para formar en un currículo centrado en valores y competencias; en una educación para el trabajo productivo; en una sociedad donde los educadores sean valorados, todo esto en un sistema educativo descentralizado y articulado a la realidad mundial».
La vocación de enseñar: La perspectiva estudiantil
Para complementar esta visión, Foco Informativo conversó con Mariángel Rondón, alumna de la Escuela de Educación de LUZ en la mención Orientación. Al preguntarle por qué decidió estudiar educación, Rondón respondió: «Al principio no estaba segura de qué quería estudiar, pero sabía que quería enseñar, y ayudar a otros a poder crecer tanto académicamente como psicológicamente. A través de la enseñanza, no solo espero ayudar a mis alumnos a alcanzar sus metas, sino también a crecer como persona y profesional».
Al preguntarle sobre sus planes a futuro, la estudiante expresó su deseo de ejercer como licenciada en orientación y poner en práctica sus conocimientos para ayudar y formar a otros.
“Mi objetivo principal es graduarme con éxito de la carrera de Educación mención Orientación. Una vez obtenga mi título, aspiro poner en práctica mis conocimientos para ayudar a otros. Me interesa especialmente el área de orientación personal, ya que siento una profunda vocación por acompañar a las personas en su crecimiento personal y ofrecerles el apoyo que necesitan en cada etapa de sus vidas. Creo que la docencia es una profesión muy gratificante y quiero contribuir a formar ciudadanos críticos y responsables”, afirmó.
Un compromiso con la educación venezolana
La Escuela de Educación de LUZ, al igual que muchas otras instituciones educativas en el país, enfrenta desafíos significativos. Sin embargo, la vocación de los docentes y la adaptación a los nuevos tiempos son elementos claves para garantizar un futuro promisorio para la educación venezolana.
Los docentes en su día piden a las autoridades educativas, las universidades y la sociedad en general trabajen en conjunto para fortalecer la educación y ofrecer a los estudiantes las herramientas necesarias para enfrentar los retos del siglo XXI.
Por: Nicole Canales / Pasante / Fotos: Archivo




