
En medio del júbilo nacional por la canonización de San José Gregorio Hernández y Santa Madre Carmen Rendiles, las muestras de fe se multiplican entre los devotos venezolanos. Entre ellas, destaca el testimonio de Marco Valero, quien caminó por casi cinco horas para pagar dos promesas nacidas de dos milagros concedidos por uno de los primeros santos del país.
Narró que el primer milagro surgió a razón de la salud de su mamá, quien presentó líquido en ambos pulmones, lo que le generó daño al corazón. «Ayer llamó el cardiólogo y en la placa aparece perfectamente ya todo sano».
Segundo milagro
«A una hermana, muy amiga mía, le dio un ACV, y además se le desarrolló el lupus, y la tenemos parapléjica. Pero ya ha ido, se ha ido mejorando mucho, gracias a las oraciones que hemos hecho, gracias al Dr. José Gregorio Hernández, a las plegarias que le hemos hecho», expresó.
Valero, quien caminó desde El Toro hasta Isnotú, explica que su travesía fue un acto de gratitud y fe inquebrantable.
«Lo primero que hice fue arrodillarme al entrar al santuario y darle muchas gracias a mi santo. Le pedí allá dentro y aquí en la capilla que orara, pusiera toda su bondad sobre ellas dos», indicó.
Sus pasos, guiados por la devoción y el agradecimiento, se suman hoy a los miles de peregrinos que celebran con fervor la santidad de José Gregorio Hernández, símbolo eterno de esperanza, salud y fe para el pueblo venezolano.
Por: Yorgelis Labarca / Foto: Lizaura Noriega

