
Seis personas que fueron deportadas por Estados Unidos a Liberia la semana pasada se resistieron a bajarse del avión y, en su lugar, fueron enviadas a Guinea Ecuatorial, otra nación africana que firmó un acuerdo de deportación a un tercer país con el gobierno de Trump, informaron el lunes una persona que iba en el avión y un abogado en contacto con los seis.
En virtud de una serie de acuerdos, a menudo secretos, el gobierno de Trump ha deportado a miles de personas a dos docenas de países que no son los suyos mientras sigue adelante con su ofensiva contra la inmigración, según defensores. Abogados de inmigración señalan que la práctica se está utilizando como un resquicio legal para devolver indirectamente a algunos solicitantes de asilo a países de los que huyeron, acusa la nota de AP.
El grupo que se negó a bajarse del avión en Liberia el jueves incluye a cuatro hombres cubanos, un hombre brasileño y una mujer camerunesa, indicaron la persona y el abogado.
Un deportado hondureño que iba a bordo del vuelo contó que el grupo se negó a desembarcar, al afirmar que Liberia “no era su país” y que allí enfrentarían peligro. Luego los separaron de los demás, agregó. Habló bajo condición de anonimato por temor a represalias.
Afirmó que los otros pasajeros se bajaron en Liberia porque temían que los agentes los obligaran.
Meredyth Yoon, directora de litigios de Asian Americans Advancing Justice-Atlanta, declaró que a los deportados que se resistieron a salir del avión en Liberia les dijeron que serían devueltos a Estados Unidos, pero en cambio fueron trasladados en avión a la ciudad de Malabo, en Guinea Ecuatorial.
“Fue una escena realmente desgarradora y caótica cuando llegaron a Malabo el jueves”, indicó Yoon.
Algunos llegaron encadenados y en un estado de angustia extrema, señaló, incluida la mujer camerunesa y uno de los hombres cubanos, quien, según Yoon, tiene un bulto abdominal y usa una bolsa de colostomía que debe vaciarse con regularidad.
Añadió que no hay personal médico en el hotel de Guinea Ecuatorial donde los seis están retenidos, junto con alrededor de otros 40 migrantes deportados.
Las condiciones en el hotel han empeorado en los últimos meses, sostuvo Yoon, con comida que a veces se les niega y guardias acusados de amenazar, golpear y estrangular a algunos de los migrantes.
El gobierno de Guinea Ecuatorial no ha respondido a una solicitud de comentarios.
En virtud de un acuerdo opaco de 7,5 millones de dólares con el gobierno de Trump, el autoritario presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, ha convertido el hotel propiedad de su familia en una prisión para solicitantes de asilo deportados desde Estados Unidos.
Por: Agencia

