miércoles, agosto 26

Damnificados y rescatistas neoespartanos tendrán lugar especial en la misa central de la Virgen del Valle

La Diócesis de Margarita dio a conocer los pormenores de la celebración en honor a la Virgen del Valle para este 2026, una edición que, por primera vez en años, tendrá un perfil marcadamente espiritual y alejado de las expresiones festivas tradicionales.

El obispo Fernando Castro Aguayo y el rector de la Basílica, Andrés Villarroel, comparecieron ante los medios para explicar que la programación de este año responde al momento sensible que atraviesa el país, especialmente la región insular, golpeada por los movimientos telúricos que dejaron una estela de pérdidas humanas y materiales.

La Virgen nos encuentra en medio del dolor, pero también nos invita a no rendirnos”, expresó Castro Aguayo, quien insistió en que la jornada mariana debe ser ante todo un acto de fe colectiva. El obispo pidió a los feligreses no perder de vista la realidad nacional y aprovechar la instancia para estrechar lazos comunitarios: “Necesitamos una red humana más fuerte, más solidaria, que camine junto a quienes lo han perdido todo”.

En cuanto al calendario, Villarroel precisó que las actividades arrancarán la noche del 30 de agosto, con una vigilia de adoración eucarística desde las 11:00 p.m. Al día siguiente, 1 de septiembre, la imagen peregrina recorrerá las calles del municipio García y hará paradas en varios centros asistenciales del municipio Mariño, como un gesto de cercanía con los enfermos y heridos.

Uno de los anuncios que generó mayor expectativa fue la decisión de eliminar el sistema de código QR para el ingreso a la víspera del 7 de septiembre. “Este año no habrá barreras tecnológicas. Queremos que la gente llegue sin restricciones”, afirmó Villarroel, quien detalló que el Campo Eucarístico abrirá sus puertas desde las 6:00 p.m., con el apoyo de los servidores del santuario para organizar el flujo de asistentes.

El momento cumbre de la programación será la misa central, donde se ha confirmado la participación de damnificados por el doblete sísmico y de los equipos de rescate neoespartanos que acudieron a La Guaira. “Ellos son el rostro de la esperanza activa. Estarán junto a la Virgen porque representan lo mejor de nuestro pueblo”, subrayó el rector.

Las festividades de este 2026, según lo adelantaron las autoridades eclesiásticas, no buscarán el brillo de otros años, sino la profundidad de un encuentro sincero entre los fieles y su patrona, en un escenario que exige pausa, oración y compromiso con el prójimo.

Por: Agencia