
El auge de las plataformas de financiamiento al consumo en Venezuela está abriendo nuevas oportunidades para los comercios y los consumidores, pero también plantea un desafío para la evaluación del riesgo: cómo determinar la capacidad de pago de una persona cuando sus compromisos financieros pueden estar distribuidos entre distintas empresas que no comparten sus historiales.
Las soluciones conocidas como buy now, pay later (BNPL), que permiten adquirir productos y pagarlos en cuotas,ganaron espacio en un mercado donde el acceso al crédito bancario estuvo paralizado, reseñó Bloomberg.
La contracción del financiamiento formal durante años dejó a consumidores y empresas con pocas alternativas para distribuir sus pagos en el tiempo, una brecha que las plataformas digitales comenzaron a cubrir.
La dimensión de esa limitación se refleja en las cifras del sistema financiero. La cartera de crédito bancaria alcanzó los US$2.690 millones al cierre de septiembre de 2025, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Aunque el monto superó en 16,8 % el registrado un año antes, representaba apenas 2,7 % del producto interno bruto (PIB) estimado para 2025. Hace una década, la proporción del crédito bancario respecto al PIB se situaba en torno a 22 %, de acuerdo con estimaciones del organismo.
Por Agencia

