
La Corte Penal Internacional (CPI) confirmó este jueves todos los cargos de crímenes de lesa humanidad contra el expresidente filipino Rodrigo Roa Duterte por su papel en la llamada “guerra contra las drogas” y ordenó la apertura de un juicio en su contra por asesinatos y tentativas de asesinato entre 2011 y 2019 en Filipinas.
La decisión, adoptada por unanimidad por una Sala de Cuestiones Preliminares, concluyó que los crímenes se habrían cometido como parte de un “ataque generalizado y sistemático” contra la población civil, dirigido contra personas consideradas sospechosas de delitos relacionados con drogas.
Los crímenes imputados se habrían cometido entre el 1 de noviembre de 2011 y el 16 de marzo de 2019.
Según los jueces, la Fiscalía ha presentado pruebas suficientes para sostener que Duterte, primero como alcalde de Dávao y después como presidente del país, habría estado en la cúspide de una estructura responsable de miles de asesinatos, a través de escuadrones de la muerte locales y después mediante fuerzas de seguridad a nivel nacional.

