
La pirotecnia en diciembre se ha convertido para muchos venezolanos en parte de las costumbres, sobre todo para celebrar el Año Nuevo. No obstante, el uso de fuegos artificiales puede acarrear una serie de riesgos para adultos, niños y mascotas.
Su incorrecta manipulación puede resultar en lesiones graves o incluso la muerte, por lo que los expertos recomiendan adoptar medidas de seguridad adecuadas al utilizar este tipo de productos.
De acuerdo con una Resolución para Regular la Seguridad en la Comercialización al Detal, Almacenamiento, Transporte y Uso de Artificios Pirotécnicos en Venezuela, la venta de fuegos artificiales en el país es legal si cuentan con permisos y se comercializa solo en lugares permitidos.
Esto se debe a que la compra de productos ilegales o no regulados aumenta significativamente el riesgo de accidentes, ya que estos dispositivos pueden no cumplir con los estándares de seguridad establecidos.
Además, los productos deben mostrar las indicaciones que se deben seguir para su manipulación. Esto incluye información sobre el almacenamiento adecuado, el encendido y las distancias seguras a mantener durante su uso.
Sanciones por venta de pirotecnia a menores de edad
En Venezuela, quienes vendan juegos pirotécnicos a menores de edad pueden ser sancionados con una pena de prisión de entre tres meses a dos años.
Esto está establecido en el artículo 92 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna), que prohíbe la venta o facilitación de fuegos artificiales a niños y adolescentes.
Riesgos de manipular pirotecnia
La manipulación de pirotecnia implica una serie de riesgos que pueden tener consecuencias graves, de acuerdo con una nota de la organización no gubernamental Médicos Venezolanos. Estos se pueden dividir en varias categorías: lesiones físicas, daños a la propiedad y efectos psicológicos.
En cuanto a lesiones físicas, las quemaduras son las más comunes y van desde leves hasta de tercer grado, que requieren atención médica inmediata.
“Las quemaduras pueden ocurrir no solo por el contacto directo con el dispositivo encendido, sino también por la explosión inesperada del artefacto. También pueden causar lesiones oculares severas por la proyección de fragmentos durante el estallido que resulta en daños a la córnea o incluso la pérdida total de visión”, señaló el médico internista Ennyel Rodríguez para El Diario.
El ruido intenso generado por algunos fuegos artificiales puede causar daños auditivos temporales o permanentes en las personas y animales. El experto agregó que la exposición a niveles altos de decibelios, especialmente en espacios cerrados, ocasiona en algunos casos la pérdida auditiva irreversible.
La utilización inadecuada de pirotecnia incluso podría provocar incendios que dañen propiedades cercanas, ya que estos fuegos artificiales suelen aterrizar en techos, vehículos o áreas verdes.
Además, los artefactos explosivos en ciertas ocasiones causan daños estructurales a edificios si explotan demasiado cerca, como por ejemplo: ventanas rotas, daños a techos y paredes y riesgos eléctricos si los dispositivos impactan líneas eléctricas.
En cuanto a los efectos psicológicos, algunas personas con trastornos de ansiedad, del espectro autista o estrés postraumático suelen experimentar reacciones adversas ante los ruidos fuertes y repentinos asociados con los fuegos artificiales.
Asimismo, los animales suelen ser más sensibles al ruido y las luces brillantes generadas por la pirotecnia, lo que les provoca estrés, taquicardia, temblores y pérdida de control.
En el caso de cualquier accidente relacionado con la pirotecnia, la recomendación de los expertos es buscar atención médica inmediata.

