sábado, febrero 28

Conozca cómo nació la amistad y la admiración mutua entre Dudamel y Chris Martin

El graduado más famoso de El Sistema es Gustavo Dudamel, siete veces ganador del Grammy, a quien se le ha llamado «el director más feliz de Estados Unidos» y «lo más cercano a una estrella de rock» en el mundo de la música clásica.

Este músico de 44 años es actualmente director musical de la Filarmónica de Los Ángeles y director artístico de la Orquesta Simón Bolívar. El próximo año, se convertirá en el primer latinoamericano en dirigir la Filarmónica de Nueva York, la orquesta sinfónica más antigua de Estados Unidos.

Durante las próximas tres semanas, también estará en Londres, convocado por Chris Martin para abrir cada noche de la residencia de Coldplay en el estadio de Wembley.

«A Chris le apasiona la acción social a través de la música», dijo Dudamel.

«Cuando toca música, su deseo es ayudar, sanar y transformar, y eso conecta con nuestros valores», agregó.

«Creo que quería aportar algo a la orquesta. Un regalo, un regalo muy generoso, el de reunirnos a todos, celebrando el poder de la música», aseveró.

Martin conoció a Dudamel en 2007, después de que la Orquesta Simón Bolívar debutara en los BBC Proms, el festival de conciertos que se celebra en Londres cada verano, interpretando Mambo del musical West Side Story.

La actuación fue sensacional: combinaba una destreza técnica excepcional con una emocionante alegría de vivir, mientras tocaban sus contrabajos, hacían girar sus trompetas y hacían sonar sus cencerros, todo ello ataviados con chaquetas con la bandera venezolana.

Poco después, Martin invitó al director a formar parte del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl de Coldplay de 2016, y su amistad se selló.

La madre de Martin también es fan del director y asiste con frecuencia a sus ensayos, reseña la BBC Mundo.

Rompiendo fronteras


Su colaboración encaja a la perfección con el afán de Dudamel por traspasar los límites de la música clásica.

A principios de este año, el director llevó a la Filarmónica de Los Ángeles al Festival de Música de Coachella, donde tocó piezas de Wagner y de Beethoven en un set de 50 minutos que también incluyó a estrellas invitadas como Dave Grohl, Cynthia Erivo y LL Cool J.

«Uno piensa: ‘Quizás esto sea una locura’, pero fue lo más natural», declaró, recordando cómo el público coreaba el «da-da-da-dum» inicial de la Quinta Sinfonía de Beethoven como si fuera el riff del tema Seven Nation Army.

«Vivimos en un mundo de muros y fronteras, y eso también ocurre con la música, pero uno de mis objetivos ha sido romper con eso», dijo Dudamel.

«Creo que los jóvenes tienen hambre de cultura y, para nosotros, en la orquesta, Coachella fue un momento histórico para conectar con otro público y que este conectara con lo que hacemos», admitió.

El director espera que los conciertos en Wembley, en los que la orquesta volverá a interpretar la Quinta Sinfonía de Beethoven, junto con el tema de Star Wars de John Williams y «La Primavera» de Vivaldi, tengan el mismo efecto.

«Quiero que el público se marche abrazado por el amor», confesó.

«No es ingenuo decir que vivimos en una crisis de empatía. La música no tiene que ver con eso. La música tiene que ver con crear armonía juntos. Es el mejor ejemplo de cómo comportarse como comunidad», explicó.

El optimismo del director es contagioso. Mientras dirige a la orquesta en los ensayos en los Air Studios de Londres, sus miembros vitorean y aplauden, disfrutando de una forma que las orquestas rara vez logran.

Esto demuestra la importancia de El Sistema, que cumple 50 años, un aniversario que se conmemora con una mini residencia en el Centro Barbican de Londres y un nuevo álbum, titulado Odyssey, que mezcla tradiciones latinoamericanas con música orquestal.

Más de tres millones de niños han pasado por El Sistema en las últimas cinco décadas, y el programa se ha replicado en docenas de países de todo el mundo.

Por: BBC Mundo / Foto: Cortesía