
En un contexto de creciente tensión internacional, la entrevista con Oswaldo Felizzola, Coordinador y Profesor del Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA, reveló las posibles implicaciones del ataque de Estados Unidos a Irán sobre el mercado petrolero, así como la situación crítica del Estrecho de Ormuz. Este estrecho, que se divide entre Irán y Omán, representa un vínculo vital para el comercio de petróleo, a través del cual transita el 20 % del crudo exportado por los países árabes.
El Estrecho de Ormuz, con aproximadamente 36 millas de longitud representa el paso del 20 % del crudo exportado por los países árabes y casi el 30 % del gas natural que se comercializa globalmente. «China es uno de los principales consumidores de este crudo, representando el 80 %, junto a otras economías importantes como India, Japón y Corea del Sur. Esto significaría un golpe devastador para todo el sector del Lejano Oriente», afirmó Felizzola en entrevista concedida a Román Lozinski en Circuito Éxitos de Unión Radio.
En la actualidad, el precio del barril de petróleo se encuentra alrededor de 75 dólares para el crudo internacional y 77 dólares para el crudo Brent. Según Felizzola, «el mercado no anticipa un cierre del Estrecho de Ormuz. Si ocurriera, sería solo la parte iraní, no la de Omán. No se espera que el gobierno de Teherán bloquee totalmente el estrecho». Esto ocurre en un contexto donde dos portaaviones estadounidenses están posicionados en el mar Arábigo, el Mediterráneo, el Mar Rojo y el Índico, lo que podría influir en las decisiones del gobierno estadounidense.
Si el Estrecho de Ormuz llegara a cerrarse, «no afectaría directamente a Estados Unidos, ya que China, siendo el principal consumidor de este crudo, sería el primer afectado. De tres de las cinco grandes economías, Japón y China se verían perjudicados, mientras que Alemania y Estados Unidos no estarían directamente afectados», indicó Felizzola.
La OPEP se encuentra en una posición de aumentar la producción de petróleo «lo más rápido posible». Felizzola subrayó que «la mayoría de los barcos que estaban atravesando están intentando pasar rápidamente por el estrecho». La clave, según él, es que la situación no escale más allá del contexto político.
No es la primera vez que se generan tensiones en Medio Oriente y, históricamente, Venezuela ha sido uno de los países que más ha aprovechado estas circunstancias. «El crudo venezolano podría aumentar su producción a niveles máximos, dado que la OPEP actualmente representa un poco más del 20 %, un porcentaje muy inferior a su influencia en los años 60 y 70».
Felizzola confía en que puedan surgir «negociaciones y extensiones de licencias, especialmente para Venezuela». En este entorno, sugiere que «la Casa Blanca debería facilitar el aumento de la producción de crudo» para evitar una escalada en los precios del petróleo. «Estados Unidos es tanto un gran productor como un gran consumidor de crudo. La dependencia del petróleo varía, pero si el estrecho se cerrara, China no podría importar crudo de Irán, lo que los obligaría a comprar crudo venezolano, eliminando prácticamente las tasas de descuento e incluso permitiendo ventas por encima de las cuotas debido a la desesperación de China», concluyó.
Por: Agencias / Foto: Cortesía

