
El intercambio comercial entre Venezuela y Colombia alcanzó 1.057 millones de dólares entre enero y noviembre de 2025, un aumento de 4,8 % frente al mismo período del año anterior, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística de Colombia (DANE) recopilados por Cavecol. El avance confirma la resiliencia del comercio binacional, aunque la dinámica continúa marcada por una fuerte asimetría entre ambos flujos.
A pesar del crecimiento agregado, las exportaciones venezolanas hacia Colombia retrocedieron de manera significativa. En los once meses analizados sumaron 97 millones de dólares, una caída de 21,5 % respecto a los 123 millones registrados en 2024. La composición de esa oferta mantiene un patrón ya conocido: predominan materias primas y productos de bajo valor agregado, como fundición de hierro y acero, abonos, aluminio, combustibles y aceites, además de materias plásticas. La tendencia confirma un deterioro estructural de la capacidad exportadora venezolana hacia su principal socio fronterizo, indica la nota de Finanzas Digital.
En contraste, las importaciones venezolanas desde Colombia continuaron expandiéndose. Entre enero y noviembre alcanzaron 960 millones de dólares, un incremento de 8,4 % frente al mismo lapso del año previo. Los bienes que lideran estas compras —materias plásticas y artículos de confitería— exhiben un mayor nivel de elaboración, lo que profundiza la brecha entre ambas canastas comerciales y consolida una relación que ya se inclina de manera persistente hacia el lado colombiano.
Un corredor comercial cada vez más asimétrico
El comportamiento por pasos fronterizos también refleja la importancia logística del corredor binacional. De los 1.057 millones de dólares transados, 392 millones se movilizaron por la frontera Táchira–Norte de Santander, mientras que el eje Paraguachón–Maicao concentró 433 millones. Este último recuperó el liderazgo con un crecimiento de 2 %, aunque el mayor dinamismo se observó en la frontera andina, donde el flujo aumentó 19,2 % respecto al año anterior. En ambos corredores, las importaciones superaron ampliamente a las exportaciones venezolanas.
El análisis de la trayectoria reciente muestra un comercio que ha oscilado entre fases de estabilización, leves repuntes y posteriores retrocesos. La caída de las exportaciones venezolanas explica buena parte de la desaceleración más reciente y obliga a seguir de cerca la evolución de ambos flujos. Cavecol advierte que, sin una estrategia coordinada entre sector público y privado, será difícil revertir la tendencia.
Reformas aduaneras insuficientes sin políticas productivas
El informe también recuerda que, para finales de 2025, ya estaban en vigor reformas aduaneras orientadas a la sustitución de importaciones. Sin embargo, señala que estas medidas pueden resultar insuficientes si no se acompañan de políticas que impulsen la producción nacional, mejoren la competitividad y faciliten el acceso al crédito productivo. La brecha entre la oferta exportable venezolana y la demanda colombiana seguirá ampliándose si no se fortalecen sectores con potencial de mayor valor agregado, como alimentos, consumo masivo y medicamentos, áreas que además requieren avanzar en certificaciones sanitarias ante el Invima.
El documento concluye que la relación comercial entre ambos países mantiene un carácter estratégico, favorecida por la proximidad geográfica, la logística terrestre y la similitud de patrones de consumo. Pero también subraya que Venezuela necesita desarrollar capacidades productivas y herramientas de inteligencia comercial que le permitan comprender mejor el mercado colombiano y recuperar terreno en un intercambio que, por ahora, continúa inclinado de manera persistente hacia Colombia.
Por: Agencia

