domingo, febrero 8

Coca-Cola podría cambiar la fórmula por pedido de Trump

Ya no habrá secreto. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, generó un revuelo al anunciar a través de su plataforma Truth Social que logró convencer a The Coca-Cola Company para volver a utilizar azúcar de caña en la fabricación de su bebida original en el mercado estadounidense.

Este cambio, si se confirma, marcaría una alteración significativa en la fórmula de uno de los productos más icónicos del mundo. Coca-Cola actualmente emplea jarabe de maíz de alta fructosa en Estados Unidos, reseñó El Nacional.

Trump comunicó la noticia con entusiasmo. Expresó que estuvo hablando con Coca-Cola sobre el uso de azúcar de caña real «y han aceptado hacerlo”. El presidente extendió su agradecimiento a los directivos de la empresa, augurando que «será un muy buen movimiento por su parte. Ya verán. ¡Simplemente es mejor!”.

La Casa Blanca, por su parte, amplificó el mensaje en X. Compartió la declaración presidencial junto a una imagen de Trump con los puños en alto y una botella de Coca-Cola con su apellido en la etiqueta, bajo el eslogan «Tómate una Coca-Cola con Trump».

Hasta el momento, The Coca-Cola Company no confirmó ni desmentido oficialmente el anuncio de Trump.

No obstante, un portavoz de la compañía, con sede en Atlanta, se limitó a declarar a la agencia AP que agradecen el entusiasmo del presidente y prometieron compartir «más detalles sobre las nuevas ofertas de sus productos» próximamente.

La empresa sí detalla en su sitio web que, debido a las materias primas disponibles, el sabor de su producto estrella puede variar ligeramente según el país de fabricación. En Europa, por ejemplo, se usa azúcar como edulcorante, a diferencia del jarabe de maíz empleado en Estados Unidos hasta este potencial cambio.

La posible reintroducción del azúcar de caña fue bien recibida por los consumidores que aprecian el sabor de la Coca-Cola importada de México. En ese país, tradicionalmente, usa este edulcorante y se distribuye en Estados Unidos desde 2005.

Sin embargo, la noticia generó preocupación en la industria del maíz estadounidense, según reseñó La Vanguardia. John Bode, presidente y director ejecutivo de la Asociación de Refinadores de Maíz, criticó duramente el anuncio. Declaró que «reemplazar el jarabe de maíz de alta fructosa por azúcar de caña no tiene sentido».

Bode advirtió que esta medida «costaría miles de empleos en la industria alimentaria estadounidense, reduciría los ingresos agrícolas y aumentaría las importaciones de azúcar extranjera, todo ello sin ningún beneficio nutricional”.

Donald Trump y su afición por la gaseosa

La afición del presidente Trump por la Coca-Cola Light es bien conocida, llegando al extremo de haber instalado un botón rojo en el Escritorio Resolute del Despacho Oval para solicitar la bebida.

A pesar de su consumo habitual de la versión light, su relación con la compañía tuvo altibajos.

En 2012, Trump sugirió en redes sociales que los refrescos dietéticos podrían estar relacionados con el aumento de peso y expresó que «la compañía Coca-Cola» no estaba «contenta conmigo», aunque afirmó que seguiría «bebiendo esa basura».

Vale destacar que, imágenes posteriores, como la de una cumbre del G20 en 2017, lo mostraban con su Coca-Cola Light, y The New York Times informó en 2018 que el entonces presidente consumía hasta una docena de estas bebidas al día.

Por Agencia