
Si bien las consecuencias del impacto registrado tras los sismos del mes pasado siguen marcando las prioridades en el análisis de entorno nacional, el país aún cuenta con elementos para apalancar una recuperación paulatina que se vea reflejada en sus indicadores económicos más importantes.
Lejos de pronósticos más pesimistas, el economista César Aristimuño, director general de la consultora financiera Aristimuño Herrera & Asociados considera que el segundo semestre, que apenas comienza, traerá consigo cierta recuperación en la capacidad de consumo de la población en general y del poder adquisitivo, sobre todo hacia el cierre del año.
El economista Aristimuño estimó que el PIB de Venezuela cerrará 2026 en azul, con un incremento de alrededor del 3 %, detalla Banca y Negocios.
Inflación moderada
En el ámbito monetario, las perspectivas inflacionarias para este segundo semestre muestran señales de moderación, fuertemente correlacionadas con la evolución reciente del mercado cambiario.
Actualmente, se observa una presión contenida sobre el tipo de cambio oficial ligeramente sobre los 740 bolívares por dólar, producto de las intervenciones estratégicas del Banco Central de Venezuela, que ha inyectado a la banca más de 9.000 millones de dólares en lo que va de año y una gestión estricta de la liquidez en bolívares.
Esta contención ha sido fundamental para evitar un traslado abrupto de la volatilidad cambiaria a los precios de los bienes y servicios, al permitir que la tasa de inflación mensual se mantenga en niveles más manejables en comparación con los picos históricos recientes, indica Aristimuño.
“A la par de esta dinámica, y del repunte que consideramos puntual de la inflación observada en junio de 13,8%, destaca la ligera disminución de la brecha entre la cotización oficial y el mercado paralelo. Este estrechamiento es un síntoma de una oferta de divisas que, aunque focalizada, ha logrado satisfacer una porción importante de la demanda corporativa y comercial”, precisa el experto.
Por: Agencias / Foto: Cortesía

