Cuando la sociedad se acostumbra a la “mordida”
Es común escuchar que vivimos en tiempos desalentadores. La violencia, la desigualdad y la corrupción son problemas que evidencian un modelo social fallido, un sistema que ha perdido el rumbo en su meta de asegurar la dignidad humana. En esta ocasión, sin embargo, quiero enfocarme en la corrupción, un mal que nos persigue a diario.
La historia nos ha demostrado que erradicar este cáncer de la corrupción por completo es casi imposible. Podemos controlarlo con leyes y discursos políticos, pero extirparlo de raíz es otra historia. El siglo XX nos dejó claro que en los regímenes autoritarios, la corrupción no solo se tolera, sino que se normaliza. Estos gobiernos intentan silenciar los escándalos con una maquinaria de propaganda que se disfrazan de "medios de comunicación", o con leyes que ...







