La tanda de penaltis envía a Egipto y a Salah a octavos de final
Egipto, gracias a su mayor acierto en la tanda de penaltis (2-4), logró una histórica clasificación a los octavos de final tras dejar en el camino a una selección australiana a la que le pesó su inexperiencia en los momentos decisivos.
Egipcios y australianos, ante la ocasión de sus vidas, ofrecieron un pálido espectáculo, compartieron errores y se jugaron el pase en una tanda de penaltis que premió al equipo que más lo buscó, con Mohamed Salah a la cabeza, capaz de jugarse su lanzamiento 'a lo Panenka' cuando más presión tenía.
Y eso que, mermado físicamente, con una dolencia en los isquiotibiales de la que se ha tenido que recuperar a contrarreloj, Salah intimidó más que jugó durante muchos minutos, pero, cuando se activó, sembró el pánico.
Lo hizo con cuentagotas y, sobre tod...



















































