
El importante incremento del despliegue militar en el Caribe y los repetidos ataques sobre supuestas narcolanchas por parte del Gobierno de Donald Trump han incrementado la incertidumbre sobre los planes de esta Administración para con Venezuela y las implicaciones que pueda tener para América Latina en conjunto.
En los últimos días Washington ha anunciado el envío a la región de su mayor y más sofisticado portaaviones, el USS Gerald Ford, para completar el mayor despliegue de su Armada desde la Guerra del Golfo, mientras sigue volando por los aires de manera sumaria embarcaciones que asegura que transportan drogas a EEUU.
Para Eric Hershberg, profesor de la American University de Washington y exdirector de su Centro de Estudios Latinoamericanos y Latinos, hay varios factores que crean la base para este importante incremento de la presión sobre Venezuela.
Hershberg recuerda en una entrevista con EFE que «Trump parece tenérsela jurada a Maduro», ya que, según lo escrito por el exasesor de Seguridad Nacional John Bolton, insistió en su primer mandato en lanzar una ofensiva militar -opción que desaconsejaron los miembros de aquella Administración- para acabar con su Gobierno y tener acceso a las reservas de crudo venezolanas.
Al hecho de que Trump nombró esta vez secretario de Estado a Marco Rubio, «alguien obsesionado con hacer avanzar a la derecha en Latinoamérica», el académico suma además otra obstinación del trumpismo que compartía la Administración Biden: la de la competencia con Pekín, uno de los grandes aliados de Caracas, en la región.
Por: EFE / Foto: Cortesía

