
La banca venezolana cerró 2025 con su mejor resultado financiero desde 2018, un desempeño que dominó la primera mesa de trabajo del año entre Sudeban y las instituciones del sector. Según las cifras presentadas por el viceministro de Economía Digital, Banca, Seguros y Valores y presidente del Banco del Tesoro, Jimmy Berríos, las utilidades netas alcanzaron 1.746 millones de dólares, lo que representa un incremento de 216% frente al año previo y consolida un punto de inflexión para un sistema que venía operando bajo fuertes restricciones.
Berríos atribuyó el avance a una combinación de mayor actividad crediticia, estabilidad operativa y mejoras en la gestión interna de los bancos. “Estos resultados son un reflejo de lo que hemos mejorado y de lo que aún nos falta por hacer”, afirmó, al insistir en la necesidad de construir una agenda común que permita fortalecer la regulación y consolidar la estabilidad del sistema.
El balance presentado por el Ejecutivo muestra que, en los últimos seis años, las captaciones crecieron 24%, mientras que la cartera de crédito aumentó 32 %, acumulando un avance de 62 % en ese período. La morosidad cerró 2025 en 0,84 %, uno de los niveles más bajos de la región y una señal de que la calidad de los activos se mantiene estable pese a la fragilidad del entorno macroeconómico.
El encuentro también sirvió para presentar a la nueva superintendenta de Sudeban, Anmy Pérez, quien subrayó que el regulador acompañará a las instituciones financieras en un proceso de modernización orientado a reforzar la transparencia, la seguridad y la calidad del servicio. “La banca debe seguir teniendo un papel fundamental en los cambios del país”, señaló, al reiterar el respaldo del organismo bajo las directrices del Ministerio de Economía y Finanzas.
Pérez aseguró que Sudeban atenderá las solicitudes del sector para mejorar la experiencia de los usuarios y garantizar un sistema “sano, seguro y transparente”.
Por: Agencia

