
La reactivación de los ingresos petroleros en Venezuela plantea una interrogante obligatoria: ¿Podrá el sector exportador no tradicional mantener su ritmo de crecimiento frente a una nueva dinámica cambiaria y fiscal? Más allá de las cifras, el sector privado busca garantías de sostenibilidad y competitividad.
Banca y Negocios conversó -en exclusiva- con el presidente de la Asociación Venezolana de Exportadores (AVEX), Gustavo García Velutini, quien ofreció una visión de primera mano sobre cómo el gremio planea articular esfuerzos para que la posible bonanza petrolera, a pesar de los dramáticos sucesos recientes, se traduzca en una mejora estructural de las exportaciones venezolanas.
De entrada, el dirigente gremial recuerda que los ingresos petroleros se canalizan a un fondo en el exterior, administrado por un comité mixto, para pagar proveedores y reducir presiones internas sobre la liquidez monetaria, detalla Banca y Negocios.
El petróleo producido —dice— se venderá y los ingresos se depositarán en un fondo fuera de Venezuela, con participación del gobierno, pero sin libre disposición directa de esos recursos, limitándose a proponer pagos a proveedores.
“Esta estructura busca que los dólares no entren masivamente al mercado interno, sino que se utilicen para cancelar importaciones y obligaciones externas, lo que reduce la presión cambiaria y la emisión de bolívares”, lanza un primer dardo.
Recientemente, se ha hablado de que entren remesas en efectivo para la banca, en función de dinamizar algunas operaciones.
Más divisas, más oportunidades
Economistas consultados, han dicho que Venezuela recibirá el ingreso inicial de cientos de millones de dólares, lo cual frenará la devaluación y la inflación. En este sentido, García Velutini comentó que «el incremento de ingresos por exportaciones petroleras y no petroleras generará más divisas disponibles en el mercado y se podrían aliviar restricciones para el sector productivo».
En este orden de ideas, el presidente de la AVEX dijo que parte del esquema consiste en que el fondo externo pague directamente a proveedores internacionales de bienes de capital y materias primas, lo que disminuiría la demanda directa de dólares en el mercado interno.
Por: Agencias / Foto: Cortesía

