Durante varios años el estado de Guanajuato se ha posicionado como la región más violenta de México, y una nueva masacre lo confirmó.
Se trata del asesinato de siete personas, incluyendo a una mujer y un niño de 10 años, que se encontraban en el cementerio municipal de Apaseo el Grande construyendo un altar en la tumba de un hombre, indica la nota del portal La Opinión.
De acuerdo con una fuente cercana a las investigaciones consultada por el diario Milenio, la tumba pertenecía a un presunto miembro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que fue asesinado días antes.
Medios locales como el periódico AM reportan que el ataque se registró alrededor de las 19:00 horas cuando los sicarios arribaron a bordo de dos vehículos y abrieron fuego.
Los agresores abandonaron uno de los vehículos en el panteón, mientras que la otra unidad fue encontrada abandonada sobre la carretera.
Al lugar arribaron elementos de la Guardia Nacional y Ejército Mexicano para resguardar la escena, mientras que la Fiscalía General del Estado comenzó las investigaciones para dar con los responsables.
Esta es la segunda masacre registrada en Apaseo el Grande en tres meses, luego de que hombres armados dispararon contra locatarios y clientes en un área de puestos conocida como “El Trébol” en noviembre pasado.
En ese hecho ocho personas murieron y dos más resultaron heridas.
Por: Agencia


