
Los aficionados de la selección de España recibieron varias advertencias para que cesaran los cánticos racistas durante el partido amistoso del martes contra Egipto, después de que se repitieran una serie de gritos antimusulmanes durante la primera mitad.
Durante el descanso, se mostró un mensaje en la pantalla —el cual también fue leído por el locutor del estadio en el RCDE Stadium del Espanyol, en Barcelona— ordenando a los seguidores que desistieran de realizar comentarios y cánticos xenófobos.
El mensaje se repitió posteriormente al comienzo de la segunda parte, momento en el que algunos sectores del público abuchearon la petición, detalla ESPN.
El himno nacional de Egipto había sido ruidosamente abucheado antes del encuentro; acto seguido, los aficionados corearon “musulmán el que no salte”, para volver a abuchear más tarde, cuando algunos jugadores egipcios se arrodillaron y besaron el suelo durante el descanso.
Egipto es una nación predominantemente musulmana, con el islam como religión oficial del Estado.
Uno de los jugadores titulares de España, Lamine Yamal, es también musulmán.
El padre del delantero del Barcelona es de origen marroquí y él mismo practica dicha religión; de hecho, participó en el Ramadán el mes pasado.
El partido de España contra Egipto, que terminó con empate sin goles, sirvió como encuentro de preparación para la Copa del Mundo de este verano, torneo para el cual ambas naciones han logrado clasificarse y que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México.
La Roja se enfrentará a Cabo Verde, Arabia Saudita y Uruguay en el Grupo H, mientras que Egipto tiene previsto medirse a Bélgica, Nueva Zelanda e Irán en el Grupo G.
Por: Agencias / Foto: Cortesía

