
Este sábado la comunidad de fe se congregó con profundo fervor para presenciar la tradicional bajada de Nuestra Señora de las Gracias de la Medalla Milagrosa, un evento religioso que convoca año con año a cientos de devotos.
Durante la solemne homilía, el diácono Ángel Machado ofreció un mensaje centrado en la autenticidad cristiana y en el llamado a vivir la misericordia todos los días.
Ante la feligresía, el sacerdote reflexionó sobre el sentido del dolor y la entrega espiritual, destacando que Jesús nos llama a ser «cristianos divinos» capaces de extender la piedad hacia los hermanos.

Asimismo, hizo un llamado especial a sumarse a las celebraciones patronales con el corazón abierto y sin dudas, recordando que la figura de Jesús representa la donación absoluta y que todo lo que él otorga se traduce en gracia y misericordia para la humanidad.
La ceremonia concluyó entre muestras de júbilo, cantos, plegarias y fuegos artificiales que iluminaron el cielo.
Texto y fotos: Lizaura Noriega

