
La Fiscalía General de Colombia informó este jueves que está elaborando, en colaboración con la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) un protocolo investigativo diferenciado para los casos de violencia contra periodistas y comunicadores.
El objetivo es tener listo este documento para finales de año y contribuir a reducir la impunidad de los asesinatos de profesionales del sector de la información en Colombia, que suman 172 en los últimos 50 años.
Este esfuerzo se dio a conocer en un acto impulsado por la Fiscalía General de la Nación bajo el nombre ‘Imágenes y voces que faltan’, dedicado a las violencias contra periodistas y su impunidad.
«Es un protocolo investigativo o una ruta investigativa que se ha diseñado desde la Dirección de Derechos Humanos (de la Fiscalía General de la Nación) que básicamente diseña pasos de investigación diferenciados respecto de otras investigaciones», explicó a EFE la fiscal especializada de la Dirección Especializada contra las Violaciones de los Derechos Humanos, Herlinda Rojas.
Una vez que esté concluido, el protocolo pasará a incluirse en los programas de formación para fiscales e investigadores, además de integrarse en los modos de trabajo de la Fiscalía.
El protocolo busca que se persiga a los determinadores (o autores intelectuales del asesinato), más allá de la detención y judicialización de los ejecutores, y que se contemple la labor periodística como móvil para el crimen.
Esto último, explicó a EFE la directora ejecutiva de la FLIP, Sofía Jaramillo, se llama el «enfoque de censura», esto es, que el objetivo último del delito es silenciar voces incómodas.
«Eso es importante (que se tenga en cuenta) en las investigaciones, pero también en la justicia. Que los jueces entiendan la importancia del periodismo en una democracia y la importancia de tener en cuenta esas líneas de investigación a la hora de juzgar», subrayó.
Rojas agregó que la fiscal general, Luz Adriana Camargo, ya pidió en una resolución un tratamiento diferenciado para los homicidios de periodistas, «aplicando un enfoque diferencial en la investigación, acopiando toda la información respecto del trabajo periodístico como principal fuente de riesgo».
Según datos de la FLIP, desde 1977 se han registrado en Colombia 172 asesinatos de periodistas por razones vinculadas a su profesión. De ellos, tan solo uno ha sido investigado en su totalidad, dando con los autores materiales y los determinadores.
Para Jaramillo, «no solamente es impunidad en la violencia letal, que es un problema gravísimo», sino también «impunidad en todo el ciclo de la violencia» porque «no hay investigaciones sobre las amenazas ni sobre otros tipos de agresiones que muchas veces llevan a esta forma extrema de censura».
Por: EFE

