
Neil Young ha presentado una demanda de 10 millones de dólares contra el comité de acción política de Donald Trump, Trump 47 Committee Inc., por usar su éxito ‘Rockin’ in the Free World‘, seis años después de un acuerdo previo por la misma canción.
El legendario rockero canadiense Neil Young ha presentado una demanda contra el comité político de Donald Trump, en la que denuncia una infracción de derechos de autor por el uso continuado de su canción ‘Rockin’ in the Free World‘ en los mítines de campaña de las elecciones de medio mandato. El éxito de 1989 se utiliza con frecuencia como música de entrada de Trump, indica la nota de Euro News.
El entorno de Young reclama 10 millones de dólares (aprox. 8,9 millones de euros) en concepto de daños y perjuicios, y que el equipo de Trump tenga prohibido reproducir la canción en público.
La demanda, presentada este lunes y a la que ha tenido acceso ‘Variety‘, subraya que el uso no autorizado de la canción por parte de Trump 47 Committee Inc. vulnera los términos de un acuerdo previo, ya que el músico y su editorial, Silver Fiddle Music, interpusieron en 2020 otra demanda por infracción de derechos de autor contra la campaña presidencial de Trump.
Young retiró posteriormente aquella demanda, pero solo después de llegar a un acuerdo con la campaña de Trump, que incluía el compromiso de no utilizar ‘Rockin’ in the Free World‘ sin permiso.
«El Comité no tiene ahora, ni tenía en el momento del mitin de Youngstown ni en ningún otro mitin financiado y organizado por el Comité, una licencia ni el permiso de Young para interpretar la Canción en ningún acto político público«, recoge la nueva demanda.
La demanda también pone de relieve que Trump, claramente, no ha escuchado ni se ha molestado en leer la letra de la canción, ya que es conocida por ser abiertamente crítica con el Partido Republicano.
Young escribió el tema como un comentario crítico sobre la política y la sociedad estadounidense durante los años de George H. W. Bush. La canción retrata con claridad las contradicciones y trampas del llamado «sueño americano«.
«‘Rockin’ in the Free World’ es un himno abrasador que contrapone las promesas vacías de la retórica política estadounidense con las duras realidades a las que se enfrentan los pobres, los sin techo y los olvidados«, señala el documento. «La letra traza vívidos retratos a pie de calle, una madre que abandona a su bebé, adictos perdidos en la desesperación, basura amontonándose a la sombra de la prosperidad, mientras el estribillo repetido aporta una ironía feroz, celebrando una libertad que claramente no comparten todos«.
«En resumen, la canción es lo contrario de todo lo que representa Donald J. Trump«.
Los primeros versos de la canción son: «Hay colores en la calle / rojo, blanco y azul / la gente arrastra los pies / la gente duerme con los zapatos puestos / pero hay una señal de peligro en el camino más adelante / mucha gente dice que estaríamos mejor muertos / no me siento como Satanás, pero para ellos lo soy / así que intento olvidarlo como puedo…«
Para la mayoría, no es precisamente una metáfora difícil de entender…
La demanda también sostiene que Young «ha sufrido y continúa sufriendo un gran perjuicio» por la presunta infracción, y añade que además «ha sufrido daños en su reputación y su marca como resultado de la implicación de que apoya a Donald J. Trump de alguna manera«.
Young ha sido durante años un crítico constante y muy combativo con Trump. El año pasado, salió en defensa de Bruce Springsteen y Taylor Swift, a quienes Trump había criticado e incluso amenazado.
En aquel momento, Young publicó una nueva entrada en el blog de la web Neil Young Archives (fuente en inglés), en la que defendía a sus compañeros músicos.
«Bruce y miles de músicos creen que estás arruinando Estados Unidos. Te preocupas por eso en lugar de por los niños que están muriendo en Gaza. Ese es tu problema. No te tengo miedo. Tampoco el resto de nosotros«.
Y continuó: «Cerraste la FEMA cuando más la necesitábamos. Ese es tu problema, Trump. DEJA DE PENSAR EN LO QUE DICEN LOS ROCKEROS. Piensa en salvar Estados Unidos del desastre que has provocado«.
«Taylor Swift tiene razón. Bruce también. Sabes cómo me siento. Te preocupas más por ti mismo que por ESTADOS UNIDOS. Despierta, Trump. ¿Recuerdas lo que es la Casa Blanca?«
Cerró aquella entrada del blog escribiendo: «Estás olvidando tu verdadero trabajo. Trabajas para nosotros. Despertad, republicanos. Este tipo está fuera de control. Necesitamos un verdadero presidente«.
A principios de este año, Young incluso ofreció a los habitantes de Groenlandia acceso gratuito a su música tras las amenazas de anexión de Trump.
Escribió en su web: «Me honra ofrecer un año de acceso gratuito a neilyoungarchives.com (fuente en inglés) a todos nuestros amigos de Groenlandia. Espero que mi música y mis películas musicales alivien parte del estrés y las amenazas injustificados que estáis sufriendo por culpa de nuestro Gobierno impopular y, con suerte, temporal«.
Young dista mucho de ser el único músico de alto perfil que ha emprendido acciones legales contra la administración Trump por reproducir sus canciones sin autorización.
Desde Creedence Clearwater Revival hasta Tom Petty, pasando por The Rolling Stones, Adele, Foo Fighters, Céline Dion, The White Stripes, ABBA y muchos otros, han reprochado a Trump que utilice sus temas sin permiso.
Otros casos incluyen que Bruce Springsteen se quejara en 2016 de que Trump hiciera sonar ‘Born in the U.S.A.‘ como si fuera un himno patriótico, cuando en realidad es una dura denuncia del trato a los veteranos de Vietnam. Rihanna exigió que Trump dejara de reproducir ‘Don’t Stop the Music‘ después de que la canción sonara en un mitin en 2018, y R.E.M. se mostraron indignados porque sus temas ‘Losing My Religion‘, ‘Everybody Hurts‘ y ‘It’s the End of the World as We Know It (And I Feel Fine)‘ se utilizaran en actos de campaña.
En 2020, los administradores del legado de Leonard Cohen difundieron un comunicado en el que criticaban el uso no autorizado por parte de Trump de ‘Hallelujah‘ en la Convención Nacional Republicana, después de haber rechazado explícitamente conceder permiso para su utilización. El legado, con bastante ironía, añadió que únicamente se habrían planteado aprobar la canción de Cohen ‘You Want It Darker‘.
En junio, Ariana Grande se convirtió en una de las últimas artistas en protestar por las actuaciones de Trump, al afear a la Casa Blanca que utilizara una de sus canciones en una publicación en redes sociales que promocionaba detenciones de ICE.
Escribió: «Por favor, no utilicéis jamás mi música en relación con esta barbaridad atroz e inhumana. F*** ICE«.
Las elecciones de medio mandato de Estados Unidos de 2026 están programadas para celebrarse el martes 3 de noviembre.
Por: Agencia

