
Este martes 20 de octubre, el colegio José Leonardo Fernández Jayaliyuu se llenó de una energía completamente diferente. No era un día cualquiera de clases; en esta ocasión, la institución recibió la visita de Valeria Di Martino, Miss Internacional, quien decidió cambiar por un momento las pasarelas y los reflectores para regalar una mañana inolvidable para culminar su proyecto ecológico con la donación de pupitres a 186 niños que viven en condiciones de vulnerabilidad.
Magia, sonrisas y cultura wayuu
Desde el primer instante en que la reina de belleza cruzó la entrada, el ambiente se desbordó de emoción. Los pequeños la recibieron al son vibrante de los tambores tradicionales y, por supuesto, no podía faltar la calidez del baile tradicional del yonna, donde Valeria se contagió del ritmo y se unió a la celebración junto a los estudiantes.



La jornada estuvo cargada de momentos entrañables. Además de disfrutar de un desayuno especial, los niños recibieron kits de ayuda y coloridos cotillones. Pero más allá de los obsequios, lo verdaderamente valioso fue el tiempo compartido. Di Martino se sentó junto a ellos, escuchó sus historias, dibujó sonrisas en sus rostros y tuvo la oportunidad de apreciar de cerca el tradicional baile del trompo wayuu y el talento musical de la comunidad.
Promesa cumplida
Todo comenzó hace un año, el 12 de octubre en un Dia de la Resistencia Indígena, cuando Di Martino portaba con orgullo la banda de Miss Zulia, en aquel entonces, recibió una carta escrita por una de las estudiantes del colegio, en la que le relataba la dura realidad que vivían a diario: no tenían dónde sentarse para recibir sus clases, conmovida por la situación, la joven hizo una promesa frente a los niños y docentes: «Si gano la corona, les apoyaré con 180 pupitres».



Hoy, luciendo con orgullo la banda nacional, Valeria demostró que su palabra posee un valor, pudo materializar el sueño y la restauración para estos pequeños estudiantes que ahora podrán recibir su educación en mejores condiciones.
Con la mirada puesta en su próximo viaje a Japón para representar a Venezuela en el certamen internacional, la reina hizo una nueva promesa cargada de ilusión: «Vamos por la corona y la cancha«, para que puedan tener un espacio adecuado para las actividades deportivas y recreativas.


Di Martino dejó claro que este acontecimiento no representa una despedida, porque siempre estará pendiente del colegio. «Cuando vine por primera vez fue una promesa que hice; si ganaba en el Miss Venezuela, por supuesto que igualmente iba a ayudar, pero el comprometerme como lo he hecho fue la promesa que le hice a una niña, a Shari, si llegaba a ganar«, expresó conmovida.


«Estoy muy feliz, estoy bien acompañada y bueno, me llena el corazón de felicidad poder estar aquí el día de hoy y decir que cumplimos con el objetivo. 186 niños fueron beneficiados luego de esta increíble labor«, dijo.


Con una profunda sonrisa y rodeada del cariño de la comunidad estudiantil, Valeria Di Martino cerró la actividad manifestando su satisfacción por el deber cumplido y que muy pronto realizará una nueva visita.

