
La tarde de este 16 de octubre, Día de Santa Eduviges, la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá realizó la develación de los mantos que lucirá la Sagrada Reliquia en las fiestas patronales de este 2026.
La ceremonia religiosa fue presidida por monseñor José Luis Azuaje, arzobispo de Maracaibo, quien dijo en su homilía que son ocho mantos que lucirá la advocación mariana en estas festividades. Recordó que muchas veces las personas creen que es “un trapito bonito hecho por artistas” que hacen lucir a la Virgen María “muy bonita”.
A partir de allí, Azuaje pidió permiso para ahondar en el significado de los mantos: “Fíjense que la tradición cristiana y litúrgica, la figura de la Santísima Virgen María revestida con un manto, tiene un profundo simbolismo, incluso teológico, espiritual y también pastoral. La imagen del manto mariano no es un mero adorno estético, ni un detalle circunstancial en las vocaciones, distintas vocaciones que hay, sino que es la manifestación visible del amor maternal, el amparo divino y la intercesión de la Madre de Dios hacia sus hijos”.
Expuso que el manto en la Sagrada Escritura y en la tradición eclesial representa principalmente dos realidades espirituales. Primero, la investidura de la gracia divina, la investidura de la gracia divina, y luego la protección maternal.
“Entonces, estos dos significados son fundamentales. La investidura de esa gracia divina, porque es María llena de gracia, y la protección maternal, porque Jesús nos la dejó como Madre de todos los creyentes y Madre nuestra. En el Evangelio de San Lucas, el ángel Gabriel anuncia, el Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. (…) Por lo que el manto mariano refleja esa misma sombra del Espíritu Santo que protege, santifica y da cobijo”, manifestó el arzobispo de Maracaibo.
Indicó que, en el lenguaje místico de la vestidura, sobre todo en el Antiguo Testamento, el manto simboliza la autoridad y la transmisión de la gracia por el Espíritu y, por ende, en María, la capa es signo del revestimiento de Cristo y de su dignidad como Madre de Dios.
“En la teología se llama Theotokos, la Madre de Dios. Y eso es el simbolismo cuando le vemos colocado el manto a la Santísima Virgen. No es cualquier figura, es la Madre de Dios”, subrayó.
Arte y significado
Monseñor Azuaje destacó que a lo largo de la historia los mantos que se van a exponer, que María los llevará a la Santísima Virgen, son realmente expresiones artísticas que tienen una motivación cada uno de ellos. Además, agregó que las advocaciones marianas, el color del manto de la Virgen María transmite mensajes a la fe y la espiritualidad.
“Por ejemplo, el azul, o el celeste, tiene un simbolismo teológico. Simboliza el cielo, la trascendencia, la pureza y la gracia divina. El blanco representa la luz, la santidad, la resurrección, y esa luz sin mancha, la pureza. El dorado, o amarillo, simboliza la realeza de María como reina del cielo y la gloria de Dios que está en ella. Y el rojo, o púrpura, significa el amor divino, el sufrimiento único por la pasión de su hijo y también de la maternidad”, aclaró.
Una vez terminada la eucaristía, los mantos fueron mostrados al público presente. Al lado de cada pieza, un cartel explicaba cuándo se usarán y su respectivo significado, acompañado, además, por el nombre del diseñador y de la persona o familia que ofrenda la capa. A continuación, los detalles de cada una de estas obras:

Manto pequeño tobogán: Con la frescura y la promesa del verde esperanza, este manto abriga a nuestra Santa Patrona en el emotivo instante de su Descenso. Este diseño honra su realeza celestial y recuerda que, al bajar por el tobogán al encuentro de sus hijos, la Virgen viene a traernos la luz de la salvación y la renovada esperanza de un mañana bendito.
Diseñado por: Luis David Acosta
Ofrendado por: Familia María Ortiz

Manto Procesional Bajada: Para su Bajada, la Santísima Virgen lucirá un manto llamado “Consuelo de los afligidos”. Su degradado de verdes representa la esperanza viva de la fe, mientras que la camándula realza el poder del Santo Rosario como refugio e intercesión. Esta vestidura es un tributo a la piedad filial.
Diseñado por: Julio Mora
Ofrendado por: Familia Morales Morrel

Manto Procesión Lacustre: Reflejando la inmensidad y belleza de nuestras aguas, el color turquesa de este manto abriga a la Santísima Virgen en su tradicional Procesión Lacustre. Al navegar bendiciendo las riberas, la Virgen viste los destellos del sol sobre el lago, recordando a sus hijos que en medio de cualquier tormenta.
Diseñado por: Rafael Tapia
Ofrendado por: Familia Gutiérrez Rincón

Manto procesional vísperas: En la víspera de su gran día, la Santísima Virgen vestirá el manto llamado “Reina del Universo”. Diseñado en suave color celeste y ornamentado con flores y tonos verdes que rinden homenaje al planeta Tierra, este manto resalta la majestad de María como Reina del Cielo y de la Tierra, invitándonos a cuidar la Casa Común bajo su dulce protección.
Diseñado por: Franklin Montilla
Ofrendado por: Familia Montilla Carrasco

Manto Procesional 18 de noviembre: Llamado “Remanso de Paz”, es una pieza elaborada en fina tela color marfil que simboliza la pureza, la luz y la serenidad de la Madre de Dios. Decorado con delicados arabescos dorados que entrelazan la gloria de Dios con la devoción de su pueblo, este manto es una plegaria hecha arte.
Diseñado por: Miriam Rodríguez
Ofrendado por: Familia Medina

Manto Procesional Parroquial: Para su solemne procesión por las calles de nuestra parroquia, la Santísima Virgen lucirá un manto titulado “Alegría Espiritual”. Elaborado en color rosado, lleva grabado al Espíritu Santo sobre un trío de lirios con los colores del pabellón nacional, reflejando el gozo de la Salvación, la pureza de la fe y la constante bendición de Dios sobre nuestra amada patria Venezuela.
Diseñado por: Rafael Tapia
Ofrendado por: Familia Mejía Ramírez e hijas

Manto procesional Aurora: Para la bendita Procesión de la Aurora, cuando el sol comienza a despuntar, la Santísima Virgen lucirá un manto titulado “Aurora de Esperanza”. Elaborado en color naranja como alegoría del amanecer, destaca por su anagrama mariano coronado junto a dos querubines: uno porta el ancla de la esperanza y el otro, arrodillado, simboliza el consuelo.
Diseñado por: Luis David Acosta
Ofrendado por: Familia Negrette Pirela y Familia Buitrago Mejía

Manto pequeño, subida: Con la serenidad y pureza del color crema, este manto envuelve a la Santísima Virgen en su triunfal vuelta al camarín luego de la alborada de su Aurora. La pieza rinde un sincero y jubiloso homenaje a los 125 años de fundación de la Sociedad Religiosa Servidores de María. Cada bordado plasma la historia de amor, fe y devoción de los hombros que durante generaciones custodian y llevan sobre sí el peso bendito de la Madre de Dios.
Diseñado por: Luis David Acosta
Ofrendado por: Familia Ferrer Rondon Cubillan
Inspiración divina
Rafael Tapia, diseñador del «Alegría Espiritual», el manto de la procesión parroquial, expresó que su inspiración fue la esperanza del Espíritu Santo. Explicó que el color rosado está conformado por tres lirios también, que simbolizan la bandera de Venezuela.
“Es algo muy significativo para nosotros los venezolanos en estos momentos cuando esperamos con anhelo que todo mejore”, dijo el diseñador a Foco Informativo.
Por: José Manuel Sánchez / Fotos: Lizaura Noriega

