
La presidenta del Colegio de Médicos del Estado Zulia, Dianela Parra, durante una rueda de prensa emitió una alerta este lunes 5 de octubre sobre las consecuencias que generan los racionamientos eléctricos prolongados en la región.
Según la autoridad gremial, las interrupciones del servicio que se extienden hasta por 12 horas diarias están provocando la pérdida de medicamentos e insumos biológicos indispensables para la subsistencia de pacientes con pocos recuerdos.
Durante la declaraciones, Parra señaló la urgencia de establecer mecanismos de protección ciudadana frente a a la crisis eléctrica, exigió a las autoridades competentes la habilitación inmediata de centros de acopio equipados con plantas eléctricas y sistemas de refrigeración adecuados, destinados a resguardar los tratamientos de personas vulnerables que no cuentan con los medios económicos para adquirir plantas de emergencia o sistemas de enfriamiento alternativos para fármacos como la insulina.
Asimismo, hizo un llamado de atención urgente sobre la situación crítica que enfrentan los pacientes electrodependientes, indicó que la falta de un suministro eléctrico continuo pone en peligro directo la vida de quienes requieren equipos de ventilación mecánica, suministros permanentes de oxígeno y tratamientos de diálisis.
“Sin luz no hay salud, la vida de los zulianos no puede esperar. Hay pacientes que dependen exclusivamente de la energía eléctrica porque tiene que disponer de un equipo. Es responsabilidad del gobierno todo lo que ocurre con los pacientes por falta de insumos, de equipos, porque no tienen como garantizar ia conservación de sus medicamentos”, dijo.

Parra explicó que la constante incertidumbre y la interrupción de las actividades cotidianas sumergen a la población en un estado de hipervigilancia crónica, desencadenando cuadros severos de ansiedad, depresión, ataques de pánico e irritabilidad generalizada.
» Este desgaste psicológico afecta de forma transversal a los habitantes, quienes ven mermada su calidad de vida debido a la imposibilidad de planificar sus rutinas básicas», señaló.
El gremio médico formuló dos exigencias prioritarias a las autoridades competentes. En primer lugar, solicitaron la implementación y publicación inmediata de un cronograma de racionamiento eléctrico.
En segundo lugar, exigieron la protección absoluta de la red hospitalaria nacional y regional, recalcó que los centros de salud deben quedar excluidos de los cortes programados o, en su defecto, recibir un suministro continuo y garantizado de combustible para mantener operativas las plantas de generación eléctrica de emergencia, salvaguardando así la vida de quienes dependen de la atención médica hospitalaria.
Por Lizaura Noriega

